Sergio Ramos | EFE

Traición a Sergio Ramos (y Florentino Pérez): “O me voy con Messi” (y es del Real Madrid)

stop

El crack que se la juega al capitán y al presidente del club blanco

14 de noviembre de 2018 (18:55 CET)

Cómo ha cambiado la situación del Real Madrid en apenas unas semanas. No hace mucho, el Bernabéu era una olla a presión a punto de explotar. Julen Lopetegui y su equipo hacían el ridículo partido tras partido y desde el palco no se hacía nada para remediarlo.

Pero la goleada que se llevaron los blancos en el Camp Nou, donde el Barça (sin Messi en el campo) les metió una manita, fue la gota que colmó el vaso. Esa derrota desencadenó la destitución fulminante de Lopetegui y el ascenso de Santiago Solari al primer equipo.

Solari | EFE

Pese a que Florentino Pérez estuvo en contacto con Antonio Conte, el italiano acabó declinando la oferta al enterarse que buena parte del vestuario no aprobaba su llegada. Fue entonces, con el ‘no’ definitivo del italiano, cuando la opción Solari cobró fuerza.

Un Solari que, al menos de momento, ha devuelto la alegría al madridismo. Y es que, si bien es cierto que el juego del Real no es que sea una maravilla, las cuatro victorias en cuatro partidos han servido para reengancharse en la lucha por una Liga que parecía perdida y para pegar un subidón en la moral de la plantilla.

Isco sale perjudicado

Sin embargo, uno de los jugadores que más ha salido perdiendo con el cambio de entrenador ha sido Isco Alarcón. De hecho, el andaluz ha pasado de ser un intocable para Lopetegui a ser un prescindible para Solari.

Y los números así lo demuestran: cuatro suplencias en cuatro partidos y una bajada de minutos brutal. Isco ya no es el faro que guía al Madrid como sí que lo era hasta no hace mucho.

Julen Lopetegui Isco

Algo que, por cierto es motivo de alegría para Florentino y para el capitán. Y es que, por mucho que Ramos muestre su apoyo en público a Alarcón cada vez que su nombre (como ahora) se pone en entredicho, lo cierto es que el central aún tiene una espinita clavada con Isco.

La traición a Sergio Ramos y Florentino Pérez

Y todo por culpa de la traición que a punto estuvo de llevar a cabo hace unos años el centrocampista. De hecho, lo hizo, y eso le sirvió para renovar. Y es que, cuando el jugador y el club estaban en proceso de negociación de la ampliación de su vinculación con los de Concha Espina, el español chantajeó a Florentino.

¿Cómo? Utilizando al Barça. Y es que, tal y como cuentan desde el entorno del presidente, Isco aprovechó el interés de los azulgrana para conseguir un mejor contrato. Tanto es así que llegó a decir: “O me pagan, o me voy con Messi”.

Isco | EFE

No le perdonan

Finalmente acabó consiguiendo su objetivo y firmó una renovación con una subida de ficha que aún escuece en la zona noble. De hecho, no son pocos los que avisan que Florentino se lo cargará en cuanto pueda.

Todo depende de las ofertas que lleguen por él. Pudo (y quiso) venderlo el pasado verano, pero Lopetegui lo impidió. El vasco quería sí o sí al andaluz en su once, y al presidente no le quedó más remedio que declinar las buenas ofertas que llegaron por él.

Unas ofertas que ahora ya son mucho menores. Y es que, una vez más, Alarcón está volviendo a ser un problema para el madridismo. Tanto es así que Solari (que cuenta con el beneplácito de Pérez para cargarse a Alarcón las veces que quiera) lo ha ‘borrado del mapa’.

Entre otras cosas porque, tal y como cuentan desde dentro, la actitud del jugador no es la más deseable. Parece ser que ha vuelto de su inoportuna apendicitis un tanto pasado de peso y que se toma los entrenos con cierta parsimonia.

Por otro lado, su implicación no es la que a la directiva y a la capitanía les gustaría. Parece ser que de cara al partido ante el Melilla, donde Solari iba a debutar como técnico, Florentino les pidió a los pesos pesados que viajaran. Isco prefirió celebrar Halloween y se quedó en la capital española.

Viene de lejos

Un ejemplo más de cómo Alarcón no es que tenga precisamente buena fama en el vestuario. Es más, no fue otro que Juan Luis Galiacho el que, en un artículo en Extraconfidencial, lo señalaba directamente como “traidor”.

Isco es un futbolista de gran calidad técnica pero de informes negativos como persona. Informes que hablan sobre su comportamiento y lealtad como compañero, que le ha ocasionado serios disgustos en el vestuario blanco”, publicó entonces el periodista.

 Y fue más allá: “Isco es un jugador de gran calidad técnica pero con grandes dobleces como persona dentro del vestuario, donde se le considera por algunos como un traidor”.

Un Alarcón que está, como es habitual en él, en el punto de mira. Una vez más. Un año más. La historia se repite, pero esta vez parece que este verano será el definitivo. Una “traición” así ni se olvida ni se perdona.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad