Sergio Ramos pide a Zidane un cambio contra el PSG (y no es en la BBC) | EFE

Sergio Ramos veta a Joachim Löw y elige al candidato para cargase a Zidane

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El capitán no quiere saber nada del alemán y propone otro nombre

12 de enero de 2018 (13:07 CET)

Sergio Ramos es muy consciente que está será la última temporada de Zinedine Zidane al mando del Real Madrid. El buen hacer del francés en las anteriores temporadas ha derivado en un mal juego y una dejadez, tanto física como anímica, del equipo.

Los malos resultados que está obteniendo el equipo han llevado a la secretaría técnica y al presidente del club a sondear el mercado en busca de un posible sustituto para el galo. De momento se sigue confiando en él, pero si la temporada acaba en blanco (o sólo con la Copa del Rey), será destituido.

Low es el elegido

Y en esta búsqueda de recambios Pérez parece haber encontrado ya a un nombre que le gusta. Joachim Löw. El hoy seleccionador alemán es el elegido, a día de hoy, por el club para darle la vuelta a la situación.

En el Madrid gusta por varios motivos, pero el principal es por su capacidad de orden y disciplina. Como buen alemán, sus equipo son una auténtica roca difícil de batir. Líneas juntas, bien agrupados todos y sin huecos para el rival.

Eso sí, a Löw también le gusta el fútbol moderno, de toque y rápido. No hay más que ver como juega la selección alemana. Son un muro detrás y de tres cuartos para adelante libertad total, eso, sí, el sacrificio es grupal, no individual.

Ramos no lo quiere ni ver

Todo lo contrario piensa Sergio Ramos. El capitán no quiere ni oír hablar de un entrenador tan duro y serio como es el alemán. Ramos sabe que el Madrid necesita un cambio de chip, pero no un general con la regla en la mano.

El central ya le ha comunicado a su presidente que, en s opinión, es mucho mejor la opción de Mauricio Pochettino, un técnico mucho más cercano, dócil, y con el que el grupo se sentirá mucho más a gusto.

El problema para Ramos es que a Florentino lo que le interesa es que el equipo vuelva a rodar. Está preparando una serie de fichajes brutales para el año que viene y no quiere perder más tiempo. Sabe que Löw es sinónimo de mano dura y de rendimiento inmediato.

Veremos, en el caso de que Zidane haga las maletas, quien será finalmente el elegido. De momento, presidente y capitán ya discrepan. Mal asunto.