Sergio Ramos | EFE

Sergio Ramos señala al culpable del ridículo contra el Tottenham (y hay sorpresa)

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El capitán explota en el vestuario de Zinedine Zidane

02 de noviembre de 2017 (13:20 CET)

Demasiado tarde. Los cambios de Zinedine Zidane no llegaron a tiempo en el partido que enfrentó al Tottenham y al Real Madrid este miércoles en Wembley.

El técnico hizo un doble cambio en el minuto 73, dando entrada a Marco Asensio y a Borja Mayoral y sacó del campo a Karim Benzema y a Isco Alarcón, pero con el 3-0 en el marcador ya poco o nada quedaba que hacer.

Tampoco aportó nada la sustitución de Luka Modric por Theo Hernández en el 81’, justo después del tanto de Cristiano Ronaldo. Un gol que fue más producto del cansancio de los Spurs que del mérito del equipo blanco y de los cambios del míster.

Algo de lo que se hicieron eco los pesos pesados una vez llegaron al vestuario, donde las caras de los futbolistas eran un poema. Allí llegaron las recriminaciones y las broncas de los jugadores con más galones, a los que se les está acabando la paciencia con los últimos resultados cosechados.

El capitán alza la voz

Sobre todo a Sergio Ramos, que se hace cruces de cómo ha cambiado el equipo en tan pocos meses. No obstante, el capitán no cree que sea tanto culpa de los jugadores como del cuerpo técnico.

El de Camas hace días que no esconde su opinión entre los cracks del equipo de que Zinedine Zidane no está sabiendo leer los partidos.

Viene de lejos

Ocurrió en Girona, donde Zidane metió a Nacho Fernández en sustitución de Raphaël Varanne después de que el francés cayera lesionado, pero donde los cambios para intervenir en el partido no llegaron hasta 10 minutos después de que los catalanes remontaran el gol inicial de Isco Alarcón.

Este miércoles, en Wembley, más de lo mismo. Hasta el 3-0 solo Asensio había salido a calentar, y los refrescos no entraron hasta 15 minutos antes del final, después de que Mauricio Pochettino hubiera vapuleado tácticamente a Zidane y compañía. Y estos dos no han sido los únicos partidos, pues en la memoria de la mayoría siguen ardiendo los empates ante el Levante, el Valencia y el Tottenham, así como la derrota ante el Real Betis, en los que la intervención de Zizou también fue insuficiente.

Ramos, como tantos otros jugadores del núcleo duro del vestuario, empiezan a estar hartos de que el míster les señale en público y en privado pero que no sea capaz de hacer ni una pizca de autocrítica.

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