Sergio Ramos, harto| EFE

Sergio Ramos frena una rebelión de un crack contra Zidane

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El jugador del Real Madrid interviene en una situación muy complicada dentro del vestuario blanco

31 de octubre de 2017 (16:27 CET)

Sergio Ramos es algo más que un gran defensa. Es el capitán del Real Madrid. Y como capitán, en ocasiones tiene que saber gestionar su vestuario. Y no siempre es fácil.

El último incendio que ha tenido que apagar el de Camas tiene un protagonista claro: Lucas Vázquez. El español está que trina y Sergio ha tenido que frenar una rebelión en la que el propio Vázquez, además de otros jugadores, estaba a punto de emprender.

Y es que Lucas está harto del rol que ha adoptado esta campaña en el Real Madrid. Relegado por decreto a la suplencia, el delantero apunta a Zinedine Zidane como el máximo responsable de su disgusto.

Un problema que se vuelve cada partido que pasa más insostenible. Mientras Vázquez está en el banquillo, los teóricos cracks titulares no están a la altura. Cristiano Ronaldo y Karim Benzema, que lo juegan todo, han empezado la temporada a un nivel muy bajo. El rendimiento de los dos está lejos de lo que se espera de ellos.

No es el único

Pero no solo Lucas está harto de los privilegios de ciertos jugadores. También Marco Asensio y Dani Ceballos forman parte de esta ‘rebelión’ contra los cracks.

Asensio, que ya ha expresado en más de una ocasión su malestar con la situación, es uno de los jugadores que se sienten perjudicados por como Zidane está manejando los minutos en el Real. Es más, ya son varias las voces que hablan de una posible salida del mallorquín si su situación no varía de aquí al final de temporada.

Por su parte Dani Ceballos, que llegó al Real con la idea de triunfar y ser importante, ve como cada jornada es relegado al banquillo y, en muchas ocasiones, no entra ni en los cambios.

Todo este malestar estaba volviéndose peligroso para la paz en el vestuario blanco y es por eso que Sergio, como capitán que es, ha intervenido y ha frenado una rebelión que aún pondría las cosas más difíciles a un Zidane muy presionado.