Sergio Ramos evitó el fichaje de Marquinhos por el Real Madrid

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El central del PSG fue jugador del club blanco por unas horas

Marquinhos pelea un balón con Hazard

22 de marzo de 2016 (21:36 CET)

Sergio Ramos tuvo los dos pies en la Premier League el pasado agosto. El central de Camas echó el freno cuando el operativo estaba cerrado a dos bandas: por un lado, entre el Manchester United y el Real Madrid -con acuerdo económico- y, del otro, entre el Madrid y el PSG para cerrar la llegada de un sustituto: Marquinhos.

Florentino Pérez, aconsejado desde el club por el estruendo generado con la salida de Iker Casillas, hizo un último esfuerzo económico que convenció al entorno de Ramos y echó por tierra los más de 60 millones de euros pactados entre clubes por su traspaso.

Ramos estaba fuera

Era una operación por la que los dirigentes del Madrid sacaban pecho en privado al tratarse de la mayor compraventa jamás realizada por un defensa en la historia del fútbol. Sin embargo, no cuajó. Florentino optó finalmente por no agravar la desespañolización del club. Prefirió no alimentar la polémica con Casillas, dando salida a otro emblema blanco como Ramos.

Sin embargo, las cosas estaban tan avanzadas que los ejecutivos del club blanco ya habían atado al sucesor. Marquinhos, ese central del PSG que, con 21 años, está llamado a ser el heredero de Thiago Silva en la selección de Brasil. Fue blanco durante escasas horas.

Hizo las maletas

El acuerdo entre las partes era total. Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG, daba luz verde al operativo asegurándose una opción preferente para el fichaje de Cristiano Ronaldo en la temporada 2016-17. Marquinhos, en aviso, hizo las maletas.

Las deshizo en poco menos de 24 horas. Ramos bendecía la última oferta del Real Madrid, que lo situaba prácticamente en la cima de la escala salarial del club blanco. El sevillano se quedaba en Madrid y el central brasileño volvía a besar el escudo del club galo.

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