Morata deja una bomba de Zidane en la mesa de Florentino Pérez

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El último aviso del canterano al presidente

Álvaro Morata sigue dando que hablar | EFE

11 de julio de 2017 (10:20 CET)

Parecía que estaba hecho. Era cuestión de detalles que el Real Madrid aceptara la oferta del Manchester United por Álvaro Morata. Pero las altas pretensiones de Florentino Pérez hicieron desistir a los red devils, que no tardaron en mirar hacia otro lado y cerrar el fichaje de Romelu Lukaku.

El movimiento de los británicos ha puesto en un difícil escenario a Morata, que ya se veía lejos del Santiago Bernabéu.

El jugador quiere quedarse en Concha Espina porque siente los colores, pero hace tiempo que sabe que no tendrá sitio en el equipo y no se plantea seguir en el Santiago Bernabéu para pasarse otra temporada en el banquillo.

Méritos insuficientes

Y es que de nada le ha servido al ariete ser el jugador con el mejor promedio goleador del equipo. Morata sumó la pasada temporada 20 goles y seis asistencias en 1.871 minutos, repartidos en 42 apariciones. Unos números que arrojan una media de un gol cada 94 minutos.

Mientras tanto, Cristiano Ronaldo no pasó de un gol cada 101 minutos, mientras que Karim Benzema anotó uno cada 166.

Unos números con los que Álvaro considera que no merece seguir viendo los partidos desde la banda, y por eso ya trasladó a los responsables que su deseo es alejarse de Concha Espina.

Salir sí o sí

En este sentido, Morata estaría incluso dispuesto a viajar a Estados Unidos, aunque sea a una Liga menor, con tal de recuperar el protagonismo que adquirió en la Juventus de Turín, antes de regresar al Real a cambio de 30 millones de euros. Lo que tiene claro el canterano es que no seguirá un año más en el Real.

Y Morata no es el único descontento. El delantero avisa a los mandatarios de que si el Madrid no llega a levantar el doblete, jugadores como James Rodríguez, Isco Alarcón, Lucas Vázquez, Marco Asensio o Mateo Kovacic hubieran estallado ante los favoritismos de Zinedine Zidane por ciertos jugadores. Mucho ojo, porque si la gestión sigue siendo la misma todo puede estallar con el míster la próxima temporada.