Leo Messi | EFE

Messi o los cinco escándalos que Florentino Pérez tapa en el Real Madrid (y uno es una salvajada)

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El capitán del Barça se va de la lengua

31 de octubre de 2018 (18:55 CET)

​Leo Messi no es muy amante de las polémicas. De hecho, son muy pocas las veces que unas declaraciones del argentino han provocado algún incendio en el Camp Nou. Si bien es cierto que en los últimos tiempos, y más a raíz de haber heredado la capitanía, el astro de Rosario se muestra más abierto a entrevistas, Messi no es un tipo que suela hablar mucho.

Al menos de cara a la galería. Otra cosa es de puertas hacia dentro. Allí, en las interioridades del Camp Nou, su voz es la más respetada y autorizada. No es para menos. Se lo ha ganado a pulso.

Y claro, cuando el crack ve que el eterno rival está más que tocado, aprovecha la ocasión para darle la puntilla. Y ahora lo ha vuelto a hacer. ¿Cómo? Soltando cinco escándalos que Florentino Pérez tapa pero que el capitán azulgrana sabe.

Leo Messi | EFE

El lío con Zinedine Zidane

El primero de ellos tiene como protagonista a Zinedine Zidane. Y es que la versión que se vendió desde la cúpula acerca de la marcha del técnico al final de la temporada pasada nada tiene que ver con la realidad.

Florentino y los suyos argumentaron que Zizou estaba cansado, que necesitaba un cambio de aires. Lo cierto, sin embargo, es que el galo estaba más que harto de las continuas interferencias de la directiva en su gestión y, sobretodo, en materia de fichajes.

Pérez quería que fuera Zidane el que pasara la escoba a un vestuario que desde arriba encontraban dividido y aburguesado, y el míster se negó. Tras muchos años viendo como los fichajes que pedía no llegaban y sí lo hacían jugadores elegidos por el presidente, no estaba dispuesto encima a quedar como el malo de la película.

Zidane y Florentino Pérez| EFE

Y mucho menos con Cristiano Ronaldo. Florentino quiso que fuera Zizou el encargado de comunicarle al luso que no se contaba con él. Lo quería como escudo. Pero Zidane se negó hasta el punto que, viendo que se estaba poniendo las cosas más que feas, optó por hacer las maletas antes de que vinieran las tormentas.

Cristiano Ronaldo se marchó harto de Florentino

El segundo escándalo que ha soltado Messi a sus más cercanos ha sido el relacionado con la marcha de Cristiano Ronaldo. Una marcha que desde la capital se contó como un excelente negocio. Vender a un jugador de más de 33 años por 110 millones de euros fue una jugada maestra de Pérez.

De hecho, más de uno aseguró que la figura del luso no era tan necesaria en una plantilla que tenía calidad de sobras para compensar su marcha. Lo que no se explicó es que Ronaldo se marchó, como Zidane, harto de los constantes menosprecios de Florentino.

De hecho, hace apenas unos días lo reconoció en una entrevista: “El presidente me miraba como si ya no fuera imprescindible”. Así fue. Pérez pensó (erróneamente, como se está comprobando) que el luso estaba ya más que acabado y que lo mejor era venderlo.

Cristiano, que estuvo mucho tiempo exigiendo una revisión al alza de su salario, se marchó por la puerta de atrás harto de Florentino y de la cúpula. Y lo que es peor, ninguno de los cracks con los que contactó el Real quiso fichar por los blancos.

Los Harry Kane, Mo Salah y compañía no quisieron saber nada del conjunto blanco. No creían ni en el proyecto de Lopetegui ni en un equipo que, por mucha Champions que hubiese ganado, tenía muy mala pinta.

El único que decidió llegar fue Courtois, pero más por salir de un Chelsea que no jugaría la máxima competición europea que por tener la ilusión en un proyecto venido a menos. Lo que tenía que ser un verano de grandes fichajes acabó siendo el verano de Odriozola, Vinicius y Mariano.

Sergio Ramos se está convirtiendo en un problema

En tercer lugar aparece el nombre de Sergio Ramos. Messi sabe de buena mano que el capitán del Madrid se está convirtiendo en un problema para el presidente. Y es que, como ya pasó en su día con Raúl e Iker Casillas, el poder del central en el vestuario es peligroso para los intereses de la directiva.

Y como mejor ejemplo de ello lo sucedido en los últimos días. No son pocos los que apuntan que el fracaso en la llegada de Antonio Conte ha tenido como uno de los responsables al central, que le dejó muy claro a Florentino que ni él ni el resto de capos querían al italiano.

Sergio Ramos  | EFE

Además, también como pasó con Raúl y Casillas, ese poder no va acompañado de un rendimiento excelente en el campo. Ramos está lejos de su mejor versión. En la directiva lo saben, pero no deja de ser el capitán y el emblema. Mal asunto.

Santiago Solari, de risa

El cuarto va asociado a Solari. Y es que Messi es consciente que el argentino no está capacitado para ponerse a los mandos de un equipo como el Madrid. Leo sabe que su compatriota no tiene ni la experiencia ni las tablas ni el carisma necesario para sacar al Madrid del profundo pozo en el que se está metiendo.

De hecho, en el Camp Nou no dudan en que, en el momento en el que Florentino encuentre a un técnico de primer nivel (ya sea Conte, Low, Klopp o Mourinho), Santiago saltará.

Santiago Solari | EFE

La salvajada

Entre otras cosas porque lo que quiere la directiva es un entrenador que haga dos cosas: que pase la escoba que se debió pasar en verano y que imponga de nuevo una disciplina interna que hace tiempo que ha desaparecido.

Y es que no es ningún secreto que en Valdebebas están del todo menos unidos. El clan de los españoles campa a sus anchas, con Isco y Asensio conscientes de que no tienen rival en la plantilla. Ramos, lo dicho, muy lejos de forma.

Por otro lado, Bale sigue borrándose cuando quiere, Benzema vuelve a verse por los locales de moda y jugadores como Kroos y Modric están más pendientes de su futuro que del presente. Desde que se fue Zidane, todo se ha ido a pique, tanto dentro como fuera del campo. Messi lo sabe, y no duda en contarlo.

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