Los trapos sucios del Real Madrid: puñaladas, envidas, amenazas y avisos

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Florentino Pérez y Zidane deben gestionar una plantilla dividida y con muchas tensiones internas

Los jugadores del Real Madrid celebran su clasificación para las semifinales de la Champions / EFE

18 de julio de 2016 (10:19 CET)

Florentino Pérez tiene muchos asuntos pendientes. Muchos problemas por resolver. La Undécima ha tapado algunas tensiones, pero ha multiplicado otras, como los celos de Cristiano Ronaldo con Gareth Bale y viceversa. El Real Madrid, actual campeón de Europa, vende optimismo a sus aficionados, pero Zinedine Zidane, su entrenador, deberá gestionar un vestuario más dividido que nunca. Con muchos jugadores descontentos.

Bale se siente engañado por Florentino Pérez. Hace un año, el presidente del Real Madrid le prometió una mejora salarial que todavía no se ha concretado y le garantizó que sería el nuevo líder del equipo porque vendería a Cristiano Ronaldo. El galés negocia la renovación de su contrato pero quiere que el club defina su rol en el equipo. Acepta que Cristiano sea el líder, pero no quiere que ningún fichaje le reste protagonismo.

Cristiano Ronaldo también negocia una ampliación de su contrato. Hace medio año, negoció su salida, pero no encontró ningún equipo que mejorara su ficha. Ahora pide tres años más. Y el Madrid solo le garantiza uno. Hasta 2019 con otra temporada opcional. Cobra 17 millones de euros netos por temporada.

Juergas nocturnas

James es, probablemente, el futbolista que tiene más dudas. Señalado durante la pasada temporada por sus juergas nocturnas, sabe que Zidane no lo quiere en el equipo. Él quiere irse o, en caso contrario, quiere un aumento de sueldo. Su futuro es incierto. Ningún club ofrece más de 40 millones por él. Costó 80.

Isco es el otro señalado. La temporada pasada fue un calvario para él. Jugó mucho menos de lo esperado y se dejó querer por el Chelsea y el Manchester City. También amenaza con irse si no le mejoran su ficha. Un clásico en el Bernabéu.

El futuro de Benzema también es incierto. Hasta la pasada temporada contó siempre con la protección de Florentino Pérez. Zidane avala su continuidad, pero el presidente prefiere venderlo por cuestiones extradeportivas. Por sus problemas con la Justicia francesa. El delantero, además, está preocupado por la llegada de Morata, cuyo sueldo supera lo que él gana.

Morata, la gran sensación de la Juventus en la pasada temporada, ha vuelto al Real Madrid. Pero su regreso puede ser efímero. Él quiere que Zidane le garantice la titularidad y el técnico francés prefiere a Benzema. Paralelamente, negocia con otros clubes, como el Arsenal o el Chelsea. Su entorno le recomienda que se vaya del Madrid. 

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