Los trapos sucios del Real Madrid: juergas sin control hasta las cuatro de la mañana

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Florentino Pérez, Cristiano Ronaldo e Iker Casillas salen escaldados

Cristiano Ronaldo, ebrio, da el cante en la fiesta de la deshonra junto a James, Marcelo, Navas y el cantante colombiano Kevin Roldán

15 de diciembre de 2016 (11:51 CET)

La verdad siempre sale a la luz. Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, ha quedado retratado por nuevos hechos que confirman su talante intervencionista.

Los desvela Carlo Ancelotti, que acaba de publicar un nuevo libro que saldrá próximamente a la venta. El entrenador italiano se despacha a gusto contra el dirigente blanco.

La obra se titula El líder calmado: cómo conquistar mentes, corazones y victorias. En su interior se descubren los secretos de Ancelotti y las vivencias más sórdidas que tuvo el Madrid.

El ahora técnico del Bayern de Múnich relata sus claves para liderar un grupo y gestionar relaciones tanto con jugadores como con directivos: estima y confianza en lugar de la imposición.

La pérdida de confianza de Florentino

También destaca episodios sorprendentes que le enfrentaron con Florentino Pérez. Uno de ellos fue referente a la exigencia que debía imponer a sus jugadores. Dos palabras, especialmente la segunda, que no gustaban demasiado a Carletto.

Tuvieron sus más y sus menos. Ancelotti apostaba por dar descanso a los jugadores, porque los veía agotados. A partir de ahí, llegó la pérdida de confianza del presidente.

Otro de los aspectos con los que tuvo que lidiar el italiano fueron las fiestas y juergas nocturnas de los futbolistas. Esa última temporada de Ancelotti fue especialmente desmadrada en este sentido.

El caso más sonado fue la fiesta de Cristiano Ronaldo para celebrar su 30 cumpleaños tras la derrota, por contundente goleada (4-0), en el Calderón a manos del Atlético de Madrid.

Fiestas nocturnas descontroladas

No fue la única juerga que tuvo final a altas horas de la madrugada aquél año. Una rutina poco profesional ante la que el club debería haber tomado medidas. Pero el Real Madrid no actuó.

"En el Madrid teníamos jugadores que se iban de marcha hasta las cuatro de la mañana. Yo podía decirles: '¿Qué hacéis? ¿No sabéis que no eso no está bien?' Pero era el club el que tenía que ponerles una multa o suspenderlos. No el manager", se defiende Ancelotti en su libro.

Palo a Iker Casillas

Ancelotti también carga sus tintas contra Iker Casillas, que no ejercía de capitán. El italiano desvela cómo, pese a lucir el brazalete, el de Móstoles no hacía de líder, sino que era Sergio Ramos quien ejercía el verdadero liderazgo.

"El capitán no siempre es el líder principal. En el Madrid, el capitán no era Ramos. Ese honor pertenecía a Casillas. Él era el capitán porque procedía de la cantera y había jugado muchos partidos para el club. Pero Ramos era el líder más fuerte", relata Carletto, contundente.