"Lo quiero fuera". Zidane pide a Florentino Pérez que eche a un jugador del Real Madrid (y no es James Rodríguez)

stop

Un crack firma su sentencia como madridista

Zinedine Zidane no quiere a uno de los cracks para la próxima temporada | EFE

03 de febrero de 2017 (09:43 CET)

Profundamente decepcionado. Zinedine Zidane no se esperaba una actitud así del jugador. El técnico apostó por él al inicio de temporada e impidió su salida. Lo tenía hecho con el Manchester City el pasado verano y el entrenador detuvo la operación. Lo quería en el Madrid.

Pensaba que sería la revelación. Que daría un paso adelante para convertirse en un grande. Nada más lejos de la realidad.

Más dinero

A Isco Alarcón lo se salva ni un final de temporada estelar. Se le prometieron minutos que no llegan. Galones que no le dan. O que no se gana en los entrenamientos. Según el técnico ya no es el mismo Isco que llegó en el 2013. Ni de puertas para adentro.

Alarcón llegó a la capital con el Real Madrid como priroidad absouta y ahora negoia con media Europa en busca de una salida. Florentino Pérez le ha puesto la renovación sobre la mesa, pero el jugador pide más dinero y Zidane sentencia: no quiere a nadie que no quiera estar en el Madrid.  

El centrocampista cumple contrato en el 2018 y el Madrid/Zidane sabe que el malagueño se la está jugando por la espalda. 

El jugador se declaró en rebeldía a principios de año y decidió no sentarse a negociar con el club para abrir líneas de diálogo con el Barça, City, Arsenal, Chelsea o Juventus. 

"Lo quiero fuera"

Zidane le trasladó a Florentino Pérez que no lo quiere la temporada que viene. No le perdona su traición. Ni que negocie con rivales directos como el Barça cuando el Real se juega el ser o no ser en esta campaña. Además, Isco acaba de rechazar la última ofereta del Real para seguir. 

El media punta está pensando más en su futuro lejos de Madrid que en lo que tiene entre manos. Zinedine lo exprimirá hasta el final, pero la deicisión está tomada. Si hay algo que no se puede aceptar en el vestuario blanco es la falta de compromiso. Zizou no traga. 

Las relaciones del jugador con el Madrid no apuntan un final feliz.