La mediocridad se impone en la Champions

stop

Los cuatro semifinalistas llegan al tramo decisivo en horas bajas

Cristiano Ronaldo y Diego Godín, dos de los jugadores más representativos del Real Madrid y el Atlético | EFE

13 de abril de 2016 (23:18 CET)

La Champions League se ha convertido en una competición mediocre. Pierde prestigio a marchas forzadas. Los equipos menos preparados llegan a la fase final. El Barça, con la propuesta futbolística más atractiva del mundo, cayó víctima de numerosas tretas ideadas por el Cholo Simeone: enorme presión a los árbitros, césped sin regar y extremadamente resbaladizo, provocación constante a jugadores como Neymar y Luis Suárez y un estilo de juego tosco, cerrado y antagónico al fútbol que Johan Cruyff descubrió al mundo.

El Atlético de Madrid del juego sucio estará en las semifinales de la Champions. Entre los cuatro mejores de Europa sin jugar a nada más que defender y buscar la contra. Los rojiblancos se han dedicado durante toda la eliminatoria a dar golpes, intimidar a jugadores del Barça y presionar a los árbitros con la excusa del victimismo de los equipos pequeños. Chapó para el Cholo.

El Real Madrid es un equipo de pandereta. Con un entrenador recién licenciado, que ni siquiera tenía el título cuando comenzó a desempeñar sus labores como técnico, desafiando el sistema. Un Madrid que vive de Cristiano Ronaldo, pero que se ahoga con el balón en los pies. Que tampoco tiene propuesta, que da bandazos y pasa de la euforia absoluta al desastre total. La irregularidad que los define los hizo sufrir horrores para superar al débil Wolfsburgo.

El Manchester City llega a semifinales de la Champions por primera vez en su historia. Es un equipo venido a menos, con estrellas en caída como el Kun Agüero, Touré Yaya, Kompany, Nasri o David Silva. Protagonizaron una eliminatoria de broma contra el PSG, con un sinfín de goles tontos y errores absurdos. Los de Pellegrini, ex del Madrid y del propio City, no son top en Europa.

El Bayern Múnich tampoco pasa por su mejor momento, aunque es con diferencia el equipo más serio y mejor trabajado –en lo que a fútbol se refiere– de los cuatro semifinalistas. Venció al Benfica en el Allianz Arena por un solo gol y empató en Da Luz (2-2). Al Benfica, que era junto al Wolfsburgo el otro equipo que llegó de milagro a cuartos de final. Este es el nivel de la Champions.  

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad