El malagueño espera novedades en la vuelta de Cristiano Ronaldo | EFE

Isco tiene un pacto secreto con Florentino Pérez que revoluciona el Real Madrid

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El secreto de la renovación del centrocampista

19 de agosto de 2017 (11:08 CET)

Cerrado y atado. El Real Madrid está a un paso de asegurarse el futuro de Isco. Las cifras ya están acordadas y solo falta la firma del de Benalmádena en su nuevo contrato.

El centrocampista renovará hasta el 2022 con una cláusula cercana a los 750 millones de euros y a razón de unos seis millones de euros netos por temporada. Otros clubes le ofrecieron más. Mucho más. Pero el andaluz dijo “no”, y tenía una razón de peso para hacerlo.

En peligro

El futuro de Isco en el Madrid pendió de un hilo en enero. Con el mercado invernal abierto y con Alarcón teniendo muy pocos minutos, los rumores acerca de una posible salida a low cost este verano o gratis la temporada que viene eran constantes.

Algunos apuntaron a que el Manchester City le ofrecía 12 millones de euros anuales, mientras que en el FC Barcelona le ofrecieron una cifra ligeramente superior si esperaba un año más en el Real para poder recalar el próximo a coste cero en el Camp Nou. Los culés incluso le ofrecieron una prima de 20 millones de euros por su fichaje.

¿Por qué acepta Isco la oferta de Florentino si las otras llegaban a casi el doble? El as en la manga del presidente responde a la pregunta.

La jugada de Florentino

El mandatario le asegura seis ‘kilos’ al año, pero añade en el contrato una serie de variables que le permitirán acercarse a las fichas millonarias que le pusieron citizens y blaugranas sobre la mesa.

Variables que se incrementarán en función de objetivos ridículos que tendrán en cuenta los minutos jugados, los goles anotados o los títulos ganados, sean más o menos importantes, entre otros ítems.

Sobre el papel serán variables, pero hablamos más bien de un fijo aplazado que terminará cobrando con casi toda seguridad. Así, el jugador no pierde y el Madrid se asegura contar con sus servicios para los próximos cuatro años. Además, el presidente se ahorra problemas de escalas salariales con los otros cracks del equipo.