Isco por él sin dinero añadido es el cambio que Florentino Pérez acepta: la pelota está en su tejado

Una propuesta arriesgada.

Fotografía: Isco por él sin dinero añadido es el cambio que Florentino Pérez acepta: la pelota está en su tejado
Fotografía: Isco por él sin dinero añadido es el cambio que Florentino Pérez acepta: la pelota está en su tejado

Isco Alarcón puede ser uno de los nombres que acaben saliendo del Real Madrid este verano para hacer hueco a otros jugadores como el francés Kylian Mbappé, quien está en boca de todos ya que su renovación con el Paris Saint Germain está en punto muerto.

El centrocampista malagueño lleva varias temporadas sin dar el mejor rendimiento en el conjunto blanco y este verano que Florentino Pérez necesita hacer espacio salarial es uno de los futbolistas que más hojas de rumores cubre.

Para suerte de Florentino Pérez parece que Isco Alarcón ha llegado a la pretemporada del Real Madrid en un estado de forma envidiable y dispuesto a asumir lo que sea que vaya a pasar con su futuro.

Una de las opciones que más gustan a Isco es la de ir al Sevilla de Julen Lopetegui, un entrenador al que le gusta mucho el juego del crack malagueño. Y parece que en esa sintonía está Florentino Pérez quien ha hecho una primera oferta al conjunto hispalense para venderles a Isco.

Jules Koundé
Jules Koundé

La propuesta del presidente del Real Madrid es Isco Alarcón por el central Jules Koundé, un jugador por el que han rechazado ofertas de más de 60 millones de euros este mismo verano. Florentino Pérez valora al centrocampista malagueño en 65 millones de euros, mismo precio por el que valoraría al internacional con Francia.

Pese a que en Sevilla esperaban que la propuesta fuera Isco más una cantidad de dinero superior a 20 millones de euros, por el momento no han rechazado el intercambio de jugadores.

Florentino Pérez le ha dejado la pelota en el tejado de Monchi, de quien es bien sabido que es un gran seguidor del talento de Isco Alarcón. Parece difícil que acepten la oferta blanca sin pedir nada de dinero a cambio, pero los blancos no parecen que vayan a cambiar su propuesta.