Isco Alarcón | EFE

Isco lo tuvo que agarrar: “Gritos, puñetazos y patadas” (o las últimas 24 horas en el Real Madrid)

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El vestuario merengue es un polvorín a punto de estallar

29 de octubre de 2018 (11:06 CET)

El Real Madrid vivió este domingo una de las tardes más negras en la historia del equipo merengue. La goleada del FC Barcelona (5-1) dolió y mucho. Al nivel de los 5-0 del Dream Team o del Barça de Pep Guardiola, en el estreno de José Mourinho como entrenador blanco en el Camp Nou.

Un resultado que literalmente humilló al campeón de las últimas tres Champions League y de cuatro de las últimas cinco. Y ese era el sentir de la mayoría de los miembros del vestuario. Las caras de los jugadores al término del choque y en los pasillos del feudo culé. “Se escucharon gritos, puñetazos y patadas”, afirman los que pululaban por las entrañas del Camp Nou. También el rostro de muchos a la llegada de los madridistas a la ciudad deportiva de Valdevebas en Madrid lo decían todo.

Aunque pocos lo reconocieron al término del partido. La autocrítica no fue algo que se viera mucho tras la derrota contra el eterno rival. Solo alguno lo reconocieron al término del partido.

Casemiro da la cara

Uno de ellos fue Casemiro,  que fue contundente cuando habló sobre el césped, con la manita aún caliente. “La imagen de hoy es la de nuestra temporada. No podemos culpar al entrenador. El 5-1 es la temporada que estamos haciendo. No es actitud, ni táctica. Es todo. Son los jugadores los que sacan la cara al campo. Los jugadores tienen que correr más, dar la cara más, tienen que pelear más”, declaró el brasileño.

“No podemos hablar del entrenador ahora. Somos los jugadores los que estamos dentro del campo. Nosotros somos culpables. Estamos jugando muy mal todos, todos, todos”, dejó claro el carioca.

Sergio Ramos pone en liza a Casemiro

Estas palabras no sentaron nada bien a algunos de los pesos pesados del vestuario. Entre ellos Sergio Ramos, al que le molestó profundamente que el centrocampista pusiera a los jugadores como culpables. Y es que el discurso de Ramos fue otro distinto.

Casemiro | EFE

El defensa señaló en la zona mixta que meter mano dura y disciplina en el vestuario no es la solución. En este sentido, recordó que los títulos se han ganado con entrenadores más flexibles. Y apuntó directamente a Casemiro: "Cuando llegan los momentos difíciles no podemos señalar de esa manera".

Sobre todo porque el central sabe que si los señalados son los jugadores, Florentino Pérez tendrá motivos para meter mano dura en el vestuario.

De ahí que el que Casemiro señalara al equipo no le gustó al capitán, que tuvo unas palabras subidas de tono en el vestuario del Camp Nou. Algunos compañeros tuvieron incluso que intervenir.

 

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