Florentino Pérez alucina con la rajada de cinco cracks del Real Madrid contra Zidane

Florentino Pérez alucina con la rajada de cinco cracks del Real Madrid contra Zidane

stop

Los jugadores comienzan a cuestionar a su técnico en la crísis blanca

22 de septiembre de 2017 (15:21 CET)

El partido del Real Betis abrió una herida que puede provocar una infección en el Real Madrid. Si ante Levante y Valencia se mantuvo la calma considerando los tropiezos como accidentes, la derrota ante los andaluces ya comenzó a ofrecer culpables.

Los jugadores, sobre el campo, parecieron tener claro sobre quien recaía la culpa de la derrota. Según informó la Cadena SER, los propios jugadores verdiblancos alucinaron con los comentarios de pesos pesados blancos a las decisiones de su entrenador.

A Zinedine Zidane le pudo la urgencia y realizó cambios muy ofensivos que derivaron en una alineación sorprendente. El equipo se partió en una suerte de 3-5-2 donde todos los centrocampistas se olvidaban de sus tareas defensivas.

De ese esquema nació la ruptura de líneas del Madrid que dejó a la defensa desvalida, incapaz de cortar la jugada hilvanada por los béticos que culminó en el gol de Sanabria en el minuto 94.

La prisa es mala consejera

Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo, Modric, Isco y Carvajal coincidieron en el mismo punto. Los cambios de Zidane les mató, y mostraron su malestar antes de abandonar el estadio.

La revolución del vestuario madridista ha pillado de sorpresa a Florentino Pérez, centrado como estaba en la renovación de sus jugadores claves y del técnico que le ha dado dos Champions League seguidas.

Los futbolistas del Madrid, según apuntaba la información de la radio española, estaban convencidos de que ganarían 9 partidos de cada 10 que jugaran como contra el Betis, pero no pudieron evitar expresar su frustración ante lo que entendieron como nerviosismo de su técnico.

El propio Isco declaró que “parece que nos de ansiedad no marcar pronto en el Bernabéu, hay que calmarse”. Mostró el sentir general de la plantilla, Zidane les había transmitido prisas y el equipo acabó pagándolo.