Zidane manda a un jugador del Real Madrid para casa con un “te vas” | EFE

El repudiado de Zidane en el Real Madrid (“O se va o lo echa”)

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El técnico margina a un crack de Florentino Pérez

22 de octubre de 2017 (12:12 CET)

Pasado turbio. La relación entre Zinedine Zidane y Marcos Llorente nunca fue del todo buena. Después de cuajar una gran temporada en el Alavés el curso pasado, el canterano regresó a la casa blanca, en una operación que fue más producto del deseo de Florentino Pérez que del míster.

Recuperar al defensa fue otra de las operaciones que llevó a cabo el presidente en su afán de rejuvenecer y españolizar el equipo, muy parecida a la contratación de Dani Ceballos o la repesca de Jesús Vallejo.

Asuntos del pasado

El jugador aceptó la propuesta, pero no esperaba que el técnico todavía le guardara rencor de lo ocurrido años antes, cuando ambos coincidieron en el Real Madrid Castilla.

Entonces, Marcos y otros miembros de la plantilla, se rebelaron contra el francés por los privilegios que le concedió a su hijo, Enzo Zidane. El galo incluso le dio la capitanía en contra de la opinión del núcleo duro de aquel vestuario. Esta decisión desestabilizando a aquel grupo, que terminó diluyéndose a raíz de aquel asunto.

En este sentido, el técnico francés no olvida que Llorente liderara aquella rebelión y se lo está haciendo pagar con creces dejándolo en el banquillo día sí, día también.

Ni perdona ni olvida

En total, Marcos solo suma dos titularidades esta temporada, contra el Levante y el Getafe. Contra los valencianos incluso fue uno de los señalados al ser sustituido en el minuto 62, con el empate a un gol en el marcador. Además, ha entró como suplente ante el Deportivo y el Alavés, cuando ya no había nada que hacer.

Con todo, en el vestuario del Real y también en la cúpula corre como la pólvora que si el jugador no decide marcharse pronto, será Zidane el que mandará lejos del club con sus decisiones. “O se va, o lo echan”. Y es que, lejos de dejarlo fuera de las convocatorias para dejarle claro que no cuenta, Zizou prefiere llevárselo con el grupo y dejarlo partido tras partido en el banquillo. El técnico no solo le da falsas esperanzas, sino que no lo libera para que pueda seguir su rumbo.

Llorente, por su parte, está convencido de que puede triunfar en Chamartín, a pesar de Zizou, pero si la situación no cambia a corto plazo buscará quemar sus mejores años como futbolista lejos del Santiago Bernabéu. Y ofertas no le faltan.

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