Gareth Bale y su salida del Real Madrid| EFE

El nuevo problema de Gareth Bale que tapa Florentino Pérez (y Zidane)

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El galés colma la paciencia de presidente y técnico

01 de octubre de 2017 (11:26 CET)

Gareth Bale no comparecerá ante el RCD Espanyol por precaución. El galés repitió ante el Borussia Dortmund un gesto que ha realizado casi tantas veces como su famoso corazón al marcar gol, se llevó la mano a la pierna y fue al suelo con cara de preocupación.

El susto inicial dio paso al alivio, el de Cardiff sólo sufre una sobrecarga, pero su fragilidad física evidencia una realidad que ni Florentino Pérez ni Zidane pueden –ni quieren- tapar por mucho más tiempo.

Bale no ha podido ni podrá convertirse en líder del Real Madrid. Su falta de regularidad contrasta con la de un Cristiano Ronaldo al que han tenido que convencer para dejar de jugar ciertos partidos a lo largo de la temporada.

Unas cifras demoledoras

Desde que llegó al Real Madrid, Gareth Bale sólo ha disputado el 57% de los partidos totales. Se ha convertido en un jugador de media temporada. Sus constantes lesiones se veían con preocupación en el seno madridista, pero ahora se han asumido como una parte inamovible de su futbol.

El descanso de Bale, no obstante, ha sentado especialmente mal en Chamartín en esta ocasión. El once madridista no estará en el choque ante los pericos pero sí se concentrará con su selección para tratar de apurar sus opciones de llegar al Mundial de Rusia.

El buen rendimiento de Bale con su país que no se traslada al Real Madrid ya es otra de las condiciones que parecen inherentes al galés, y la afición blanca está cansada de esperar.

No hay ofertas a la altura

Zidane ha reiterado su idea a Florentino Pérez, si llega una buena oferta por él, no considera al galés imprescindible. El técnico francés está cansado de tener que defender al atacante en cada rueda de prensa y sabe que su presencia condiciona su alineación.

El problema para el presidente blanco es que las ofertas recibidas por Bale no igualan ni de cerca los 100 millones de euros pagados al Tottenham Hotspur. Europa sabe que Bale es de cristal, y ningún club está dispuesto a invertir su dinero en un futbolista que pasa el mismo tiempo en la enfermería que en el césped.