El crack del Real Madrid que raja de Cristiano Ronaldo por la espalda  | EFE

El menosprecio de Cristiano Ronaldo a Dani Ceballos en el Alavés-Real Madrid

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El crack portugués vuelve a faltar el respeto a sus compañeros

23 de septiembre de 2017 (18:44 CET)

Cristiano Ronaldo dejó una nueva muestra del egoísmo que le caracteriza este sábado en Vitoria.

En el duelo que enfrentó al Real Madrid contra el Alavés en Mendizorroza (1-2), los blancos volvieron a sufrir más de lo previsto. Volvieron a estar aciagos de cara a portería.

El resolutor del partido fue el joven Dani Ceballos. Fichado este verano al Betis por tan solo 15 millones de euros, se estrenó en la titularidad con el Madrid anotando dos tantos.

El sevillano no brilló tanto como de costumbre, pero demostró tenacidad y empuje para marcar dos goles de coraje que recortaron momentáneamente las distancias en Liga con respecto al Barça.

Ceballos se entendió a la perfección con sus amigos y mejores socios, el clan español: Marco Asensio, Isco Alarcón y Lucas Vázquez.

Sin Kroos, Modric, Benzema ni Bale –este último estuvo especialmente mosqueado en el banquillo–, la única súper estrella ofensiva era Cristiano Ronaldo.

El luso pretendía aprovecharse de la fluidez de juego que suele demostrar la denominada segunda unidad pero, como le ocurrió ante el Betis, estuvo gafado y no logró marcar.

No celebró el segundo gol

Tan mosqueado estaba que ni se molestó en celebrar los goles del nuevo. Sí que le felicitó tras abrir la lata, pero con el segundo gol de Ceballos no dijo ni pío.

Cristiano fue un abanico de malas caras, reproches, quejas al árbitro y aspavientos. Su actitud dejó mucho que desear y, por supuesto, no ayuda a que un joven como Ceballos coja confianza.

Dani Ceballos celebra sus dos goles al Alavés con Marco Asensio | EFE

Ronaldo cree que los goles los debe marcar él y esperaba que los españoles jugasen más para él. Asensio lo intentó, pero Isco pecó de individualista en alguna jugada y también provocó la ira de CR7.

Seguramente, lo que más duele al portugués es que en su segundo partido de Liga, sigue sin estrenarse, mientras Messi lleva ya nueve goles en cinco partidos.

Y lo que es peor. Un joven recién llegado es quien se viste de crack, como hizo Borja Mayoral en Anoeta el fin de semana pasado, para resolver la papeleta y dejar en ridículo al crack.