El lío con Isco que pone a Zidane contra las cuerdas en el Real Madrid

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El internacional español activa su plan de presión al club

Isco ya hace de líder, aunque eso le puede costar un buen lío | EFE

19 de julio de 2017 (20:57 CET)

Isco Alarcón se resiste a renovar su contrato con el Real Madrid. Una cuestión de entendimiento que a estas alturas debería estar resuelta, se está alargando más de la cuenta. 

El ex del Málaga fue noticia durante gran parte de la pasada temporada por su rendimiento y también por sus suplencias sonadas, comofrente al Barça en el Bernabéu. Estaba en el centro de todas las miradas. 

Isco finaliza su contrato en junio de 2018 y en enero empezaron a surgir diferentes informaciones procedentes de su entorno que ponían en un compromiso su situación en el conjunto de Zinedine Zidane.

Manchester City y FC Barcelona se interesaron por sus servicios. Los británicos le propusieron una ficha de crack mundial, pero no llegaron a las cantidades que habrían contentado al Madrid para facilitar su salida. A cambio, el City le pidió al jugador que esperara al próximo año para salir con la carta de libertad y esquivar así las negociaciones.

Por su parte, los blaugrana le ofrecieron directamente que se quedara un año en Chamartín para recalar el próximo verano en el Camp Nou. Llegaría libre y cobraría una suculenta prima de fichaje. 

El jugador no veía con malos ojos ninguna de las propuestas y, aunque no se pronunció públicamente, se dejó querer por ambas entidades. No solo por el montante, sino porque sabía que tendría más oportunidades en forma de minutos si salía de Concha Espina.

Florentino Pérez reaccionó. Le prometió al jugador tener más protagonismo a partir de entonces y una renovación a la altura de sus pretensiones más allá del 2018.  

Cobra protagonismo

La primera promesa, aunque fue gracias a la lesión de Gareth Bale, sí se cumplió. Jugando en la posición del galés, el de Benalmádena firmó sus mejores partidos con la camiseta blanca. De la segunda, no obstante, nunca más se supo.

Isco, por su parte, está tranquilo. Quiere seguir en el Real Madrid, pero no a cualquier precio. Y marca condiciones. En concreto, una, en el plano deportivo: la titularidad le preocupa. Y mucho.

La condición

El centrocampista quiere ser uno de los titulares habituales, pero teme que con la vuelta de Bale pierda la condición que se ganó en el tramo final de la pasada temporada. El media punta fue uno de los jugadores clave en la conquista del doblete, pero es consciente de que, sea cual sea el rendimiento, hay posiciones en las que los nombres van por delante.

El arreón que está pegando Marco Asensio sumado a la llegada de Dani Ceballos no hacen sino incrementar la competitividad en el equipo blanco. En cualquier otro equipo tendría más protagonismo. 

Con todo, se avecina un lío bestial para Zidane. Si Bale no se va, y Gareth no quiere irse -sólo aceptaría su marcha a la Premier-, Isco será suplente, porque el galés no pasará por el banquillo a menos que vuelva a ser víctima de lesiones o sanciones.  

Isco es consciente de esta situación. Y por ello ha mandado un ultimátum a la cúpula: quiere tener un lugar en el once. Si no es el de Bale, que sea el de Luka Modric.

Mientras no se aclaren las cosas no puede, ni quiere, arriesgarse a renovar. Luego podría estar atado de manos y pies. Pero una cosa sí que está clara: si el Madrid no le da la importancia que merece, habrá follón. 

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