El crack del Real Madrid que rompe a llorar: "Zidane me quiere fuera"

stop

El futbolista no vivió la celebración de la Liga como el resto de sus compañeros

Un crack del Real Madrid vivió la celebración de la Liga de forma diferente | EFE

23 de mayo de 2017 (10:08 CET)

Por todo lo alto. La Rosaleda fue una fiesta cuando el colegiado señaló el final del partido entre el Málaga y el Real Madrid (0-2) que daba el título de Liga al conjunto blanco.

Los hombres de Zinedine Zidane desataron la euforia contenida desde hace semanas y dejaron clara la importancia de haberse adjudicado el trofeo de la regularidad.

Después de los festejos sobe el césped, los futbolistas se congregaron en el vestuario, donde continuó la juerga antes de poner rumbo a la capital, donde esperaban miles de aficionados blancos en la Cibeles para celebrar el campeonato en comunión.

Nota discordante

Pero la felicidad no era común en todos los miembros de la plantilla blanca. A Álvaro Morata se le vio contento por el triunfo, pero estuvo muy comedido a lo largo de la noche. Se le notaba en la cara que no todo era felicidad en su interior.

Tanto es así que incluso en algún momento se le vio emocionado. El ariete no podía contener las lágrimas. Y es que Morata sabía que probablemente era la última celebración que vivía con el club de si vida, a falta de la disputa de la final de la Champions League del próximo 3 de junio.

Decisión irrevocable

"Zidane me quiere fuera". El madrileño es el que mejor promedio goleador tiene del equipo, por delante incluso de Cristiano Ronaldo, pero siente que no ha tenido la confianza del míster en toda la temporada y hace semanas que tomó la decisión de abandonar el Santiago Bernabéu de cara al próximo curso.

Morata lo tiene casi cerrado con el Chelsea de Antonio Conte, y de hecho hace semanas que está preparando su llegada a la capital británica junto a su pareja sentimental.

Álvaro pondrá fin así a su segunda etapa blanca. El delantero abandonó el club por falta de minutos rumbo a la Juventus, donde se ganó la titularidad por méritos propios. Florentino Pérez no dudó en recuperarlo a cambio de 30 millones de euros, pero su segunda estancia en Chamartín no ha dado los frutos deseados. Ahora volverá a buscarse la vida lejos de Concha Espina.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad