Danilo mata a tres jugadores del Real Madrid en su huída (y deja una bomba contra Zidane)

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El brasileño sorprende al madridismo

Danilo mata a tres jugadores del Real Madrid en su huída (y deja una bomba contra Zidane) | EFE

24 de julio de 2017 (15:53 CET)

Danilo llegó al Real Madrid con un aura de estrella que nunca ha llegado a mostrar en el Santiago Bernabéu. El brasileño destacó en el Oporto y muchos lo señalaron como el próximo Dani Alves.

Florentino quiso adelantarse al resto de clubs europeos y cerró la operación por 30 millones de euros. A pesar de partir como titular bajo las órdenes de Rafa Benítez, Danilo fue perdiendo sitio a favor de Dani Carvajal.

El español le comió la tostada y el carioca aceptó su suplencia con profesionalidad. Zinedine Zidane le veía como el suplente perfecto y Danilo fue recuperando la confianza poco a poco.

Parecía resignado a su suplencia y nunca dijo una palabra más alta que la otra. Una vez cerrado su fichaje por el Manchester City, no obstante, Danilo ha dejado una bomba que ha sorprendido al madridismo.

Los elogios al enemigo

Danilo llega a Manchester sin tener la titularidad asegurada, ya que  los citizens han apostado fuertemente por Kyle Walker. Una situación similar a la que ha sacado de Madrid pero con una pequeña diferencia.

El brasileño se ha deshecho en elogios hacia su nuevo entrenador nada más firmar su contrato. “Mi ambición siempre ha sido jugar para Pep Guardiola”, declaró el lateral. La admiración de Danilo por Guardiola le ha llevado a aceptar una situación de la que se hartó con Zidane. Y ha lanzado un recado en su marcha.

Jugadores como Isco, Lucas Vázquez y Asensio pueden seguir su camino y el de Morata. Pese a las rotaciones de Zizou, el técnico tiene unos titulares muy claros y muchos de los suplentes están comenzando a pensar que la vida puede ser mejor en otro equipo.

Danilo ha expuesto la situación  con su salida, y no ha se ha cortado en alabar a un eterno rival madridista como Guardiola. El lateral aseguró estar encantado con Zidane hace no tanto tiempo, pero el embrujo del francés parece haberse agotado a ojos del brasileño.