Vinícius | EFE

Bestial trifulca con Vinícius, Sergio Ramos y Benzema: “Patadas, puñetazos y gritos”. Bale y Asensio (o la última en el Real Madrid)

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El vestuario blanco es un polvorín a punto de estallar

17 de febrero de 2019 (21:01 CET)

Demasiado fácil. El Real Madrid no necesitó insistir mucho para adelantarse en el marcador contra el Girona en el partido disputado este domingo en el Santiago Bernabéu. El tanto de Casemiro auguraba un mediodía tranquilo en Chamartín.

Pero como le ha ocurrido al equipo en muchas ocasiones en los últimos meses, se relajaron y cedieron cancha al rival. Algo que en otras ocasiones otros equipos no aprovecharon. Pero no fue el caso del equipo catalán.

Los de Eusebio Sacristán, un técnico que estaba en la cuerda floja, se ganó continuar en el puesto después de que los rojiblancos remontaron en el segundo tiempo.

Sergio Ramos estalla

Y es que lo peor no fue el resultado, sino la autocomplacencia y relajación del Madrid. La desidia que mostraron muchos de los jugadores de Santiago Solari y que ya se ha visto unas cuantas veces esta temporada. Algo que no pasó desapercibido en el vestuario blanco tras el partido. Aseguran que se escucharon “Patadas, puñetazos y gritos”.

Sergio Ramos | EFE

“Hay que echar mas h…. ¡Que esto es el Real Madrid!”, se escuchó gritar a un peso muy pesado. El que fue expulsado en los últimos minutos del encuentro. Y es que si Sergio Ramos vio la segunda amarilla fue porque, desesperado, se sumó al ataque en busca del empate que el resto del equipo no fue capaz de sacar. Y ojo, el de Camas tuvo para todos.

Perlas para todos

Uno de los señalados fue Marco Asensio, El balear volvió al once titular pero dejño claro porque Solari le había quitado protagonismo. Como tantos otros, Sergio esperaba mucho más del mallorquín que hace unos meses presentaba su candidatura al Balón de Oro. Pero con estas actitudes, ni Balones de Oro ni de plástico. La famosa frase en la que Asensio dijo que no es él quien tiene que tirar del carro todavía pesa.

Pero Asensio no fue el único. Ramos tuvo para todos. Para un Bale incapaz de dar un plus al equipo. Y eso que salía descansado desde el banquillo, pues solo jugó 63 minutos en el choque contra el Ajax el pasado miércoles.

También para Dani Ceballos, que no demostró todo aquello por lo que reclama un sitio en el once. Y para Marcelo, que volvió a regalar una actuación para el olvido. En el segundo gol sale retratado tras no ir a por el rechace de Courtois. Y Benzema tampoco se escapó de la quema. Con actuaciones como la de este domingo de poco sirven las exhibiciones de las últimas semanas.

También hubo para Solari, del que no se entiende que no sacara a Vinícius Jr antes, y es que el brasileño está siendo de lo poco positivo en lo que va de curso.

Si algo tiene claro Ramos es que con esta dinámica no solo no se ganará la Champions League o la Liga, a la que el equipo ha dicho prácticamente “adiós”. La Copa del Rey, o al menos un puesto en la final, también volará. O espabilan, o están muertos.

 

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