Bale| EFE

Bale cierra su venta con Florentino Pérez en una negociación de última hora

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El futuro del delantero galés está decidido

04 de noviembre de 2019 (10:24 CET)

El futuro de Gareth Bale apunta lejos del Real Madrid. El delantero británico lleva semanas en el punto de mira y su destino está muy cerca de la rampa de salida del club merengue. Y no es ningún secreto en Chamartín.

El jugador abandonó el campo el pasado sábado cuando quedaban 10 minutos para el término del partido. Los jugadores tienen firmado por contrato permanecer en el estadio hasta ese minuto en caso de no ir convocados y el galés apuró al máximo.

No es la primera vez. Cuando el crack se ha quedado en la grada siempre se le ha visto escopeteado a partir del minuto 80 de partido. Y ahí es donde queda el compromiso que tiene actualmente el delantero con el equipo. Zidane lo ha sentenciado.

Zinedine Zidane y Gareth Bale

Ya en la primera etapa del míster en el Real Madrid el de Cardiff estuvo en el punto de mira. El galés llegó a perder la titularidad, que ocuparon jóvenes como Isco AlarcónMarco Asensio y Lucas Vázquez, entonces jugadores de la unidad B. Las continuas lesiones y la actitud del jugador influyeron en la decisión de Zidane de convertirlo en suplente de lujo.

Zidane nunca tragó a Bale

La animadversión del técnico galo se mantuvo en su regreso la pasada temporada. El que en el último partido de Liga contra el Real Betis no le dejara jugar ni un minuto, pese a que podría haber sido el último choque del de Cardiff en el Santiago Bernabéu dejaba claro los planes que tenía Zizou con Bale. Y tras el primer partido de la pretemporada no pudio dejar las cosas más claras: “Si se va mañana, mejor”.

Pero las ofertas que llegaban al club no convencían a Florentino Pérez. Los clubes que le pretendían tenían que mantenerle la ficha y no estaban dispuestos a soltar lo que también pretendía Florentino, que se negó a dejarle salir a un precio low cost.

Entonces el ‘presi’ intervino, justificando la no convocatoria de Bale en el primer partido de la pretemporada aludiendo que el delantero estaba negociando su futuro, lo que obligaba a Zizou a dejarlo fuera. De esta forma Pérez mantenía la autoridad de Zidane y preparaba la vuelta de Bale al equipo y su permanencia esta temporada.

Tras la tempestad, las cosas empezaron bien este curso para el galés. Fue titular en los seis primeros partidos en los que estuvo disponible. Solo se perdió uno por sanción. Pero a partir  en los que ofreció un buen rendimiento. Y lo mejor: ni rastro de las lesiones tres siguientes partidos. Y en el cuarto el peor Bale reapareció. El Bale perezoso, individualista y descomprometido. El Bale al que le da igual lo que le pase al equipo y más preocupado por sus partidas de golf. Y desde entonces no se ha vuelto a ver al galés.

Ruptura total de Bale con el Real Madrid

Se dijo que sufría molestias en las pantorrillas, pero no hay comunicado médico oficial del club. Gareth exigió que no volvieran a publicarse. Y sus huidas del estadio antes de que terminen los partidos no hacen más que demostrar la ruptura del cuerpo técnico con el delantero. Y más teniendo en cuenta que el equipo empataba a cero goles, se jugaba el liderato y estaba apretando cada vez más al Betis.

Un panorama que solo puede terminar en un incendio en el vestuario y que Florentino quiere evitar. El presidente ya ha pactado con el jugador que le dejará salir en el próximo mercado invernal, aunque las ofertas que lleguen no cubran las expectativas. El futuro de Bale está decidido.

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