Sara Carbonero quema la tarjeta de crédito con su último capricho millonario

stop

La familia tiene bien atado su regreso a Madrid

La cara bonita que manda para casa a Sara Carbonero

11 de mayo de 2017 (16:41 CET)

El broche de oro. Tras casi dos años en Portugal, Sara Carbonero e Iker Casillas están más que afianzados en Oporto. Junto a los dos pequeños, la comunicadora y el guardameta han formado una familia idílica muy envidiada. El clan está más unido que nunca.

"Estoy súper a gusto en Oporto, Martín está muy integrado con sus amigos en la guardería y tenemos muy buenos amigos allí. Estoy como en mi casa", aseguraba la toledana para LOC en la presentación de Piz Buin.

El regreso a España

Con el presente sonriendo a Iker y Sara, el matrimonio también piensa en el futuro. Aunque en tierras lusas las cosas vayan a las mil maravillas, la pareja tiene claro que tarde o pronto desean volver a Madrid.

Tal como ambos han desvelado en numerosas ocasiones, afrontarán el futuro con la máxima ilusión y el optimismo necesario, pero la idea es volver a tierras españolas cuando el trabajo de Casillas se lo permita.

Y es que en la misma entrevista para LOC, la comunicadora desveló: "Al volver a España podría hacer mil cosas y no tengo por qué volver a la tele. Por ejemplo, me encantaría hacer algo de radio". Así pues, la idea de regreso es firme.

Por ello, la familia Casillas-Carbonero parece que ya allana el terreno. Vacaciones, escapadas, exigencias laborales, etc. Actualmente, el portero español y, especialmente, la de Corral de Almaguer vienen a España en numerosas ocasiones.

Así pues, la pareja se aloja en la casa que adquirieron en La Finca –Pozuelo de Alarcón- a finales de 2014, tal como aseguró en su momento Vanitatis.

Ahora bien, el matrimonio deseó hacer cambios para acomodar a su gusto. Y es que parece que desde tierras lusas Sara e Iker han estado al corriente de las obras para poner el broche de oro a su casa en la capital española. Ya está lista.

A su gusto y medida

Tal como adelantó Diario Gol el pasado verano, el matrimonio puso en marcha su capricho millonario: reformar la casa que le compraron a Lydia Bosch.

El madrileño y la toledana adquirieron la casa en 2014 pero la dejaron en stand by. Por ello, a partir del verano pasado, comenzaron las obras para dejarla a punto.

A día de hoy, parece que ya está todo como ellos desean. No falta de nada. Tal como publicó Vanitatis, el inmueble está valorado en 2,6 millones de euros.

Tiene cinco dormitorios, seis baños, dos salones, un salón de juegos, una cocina y un cuarto de servicio. Todas estas prestaciones están divididas en cuatro plantas que en total suman 750 metros cuadrados, tal como desveló el medio citado

Pero esto no es todo. Y es que Sara e Iker también gozarán de una piscina privada y una ubicación excelente con altas medidas de seguridad las 24 horas del día. Así pues, una residencia por todo lo alto que les espera con los brazos abiertos cada vez que la familia aterriza en Madrid. 

 

AMO-TÉ. En este caso helado y casero con jazmín,naranja y limón. #fácilybueno #planeandoviaje #slowlife

Una publicación compartida de Sara Carbonero (@saracarbonero) el10 de May de 2017 a la(s) 11:04 PDT