Los aires de diva de Sara Carbonero terminan en bronca ("¿Quién te crees que eres?")

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La caída en picado de la imagen de la mujer de Casillas

Los hombres en la vida de Sara Carbonero antes de Iker Casillas

02 de junio de 2017 (20:26 CET)

La imagen de Sara Carbonero cae en picado en España. La toledana mantiene una buena reputación, pero su escondite en Oporto le está pasando factura.

Ya no es tan famosa como llegó a ser y el hecho de que se haya alejado tanto de la televisión y los medios le resta puntos. Lo único que la mantiene en el escaparate es Instagram.

Prácticamente cada día hay un nuevo post de Sara en la citada red social. Sin embargo, algunos usuarios se quejan de que la mayoría de sus publicaciones son para hacer publicidad. "¿Quién te crees que eres?", le preguntaba uno en la red. 

Está entregada al mundo de la moda y a su nuevo negocio, Slow Love, y no repara en que sus admiradores anhelan saber más de su vida privada. Su día a día.

La madurez en Sara es evidente. Ha pasado de ser la chica mona de los informativos a una madre con posado serio y reflexivo. Transmite una cierta tristeza. Pura nostalgia.

Su marido, Iker Casillas, no va mucho más allá. También está enganchado a las redes sociales. Aunque su tiempo se centra más en Twitter y Facebook, donde le acribillan a comentarios.

Aburridos en Oporto, se han escapado corriendo a Madrid antes de despegar para empezar unas nuevas vacaciones con sabor a mar.

Pero lo poco que Sara ha pisado la capital ha servido para levantar más críticas en su contra. De compras en la Milla Verde, por todo lo alto, y obsesionada con marcar tendencia.

La gente en las redes, en general, se queja de que parece empeñada en dar lecciones de moda a todo el mundo. Y que usa el tirón mediático para sus propios intereses económicos.

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