El último escándalo que coloca a Sara Carbonero en el punto de mira

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La exigencia que señala a la comunicadora

La cara bonita que manda para casa a Sara Carbonero

04 de mayo de 2017 (18:11 CET)

En el punto de mira. En los últimos años, Sara Carbonero se ha convertido en una de las prescriptoras más de moda de nuestro país. Desde que se afianzó en Telecinco como chica de los Deportes, el caché de la comunicadora no ha dado tregua.

El emocionante beso en la celebración del Mundial de Sudáfrica con Iker Casillas fue el mejor trampolín. Y es que desde aquél entonces, la de Corral de Almaguer ha estado en el foco mediático.

Su idílica historia de amor con el guardameta español ha sido el gran atractivo para mucho de los seguidores. Aun así, Sara ha sabido seguir brillando con luz propia y mantenerse bien viva en el punto de mira.

Un cambio acertado

Tras dejar la pequeña pantalla para marcharse a Oporto, las alarmas se encendieron. Sin embargo, la diva ha demostrado que alejada de la televisión también triunfa.

La esposa de Iker se ha reconvertido como icono de la moda. Junto al guardameta español y con dos pequeños en común, Carbonero ha revalorizado su imagen. Y es que más allá de apostar por su familia, Sara también está volcada en su propia starup Slow Love y en las campañas publicitarias.

Con más de 1,3 millones de seguidores en Instagram, la toledana es una de las influencers con mayor tirón en nuestro país. Por ello, las marcas la reclaman y los proyectos le llueven.

Tanto es así que, con un perfil muy similar al de Paula Echevarría –ambas son mamás, it girls, naturales, muy bellas y discretas-, el trabajo no le falta a Carbonero. Varias firmas han caído rendidas a sus pies.

La exigencia más sonada de Sara

Ahora bien, la popularidad es un arma de doble filo. Tanto es así que a la vez que eres aplaudida y felicitada por unos, puedes ser señalada por otros. Es lo que tiene.

La liebre con Carbonero volvió a saltar hace unas semanas. En el acto publicitario que Sara protagonizó como embajadora de Piz Buin se abrió la caja de pandora.  

Al parecer, el malestar entre varios compañeros de los medios de comunicación se hizo notable ante una peculiar exigencia de Sara. Tal como publican en Ok Diario, la de Corral de Almaguer "exige a los periodistas que quieran acudir a sus presentaciones que envíen las cuestiones que quieren formular. El afán controlador de Carbonero llega hasta este punto".

Este hecho ha provocado el malestar entre algunos de los asistentes que afirman que Carbonero conoce mejor que nadie como funciona el 'negocio'.

Sara ha desvelado en varias ocasiones que le gusta tener todo bajo control. Por ello, en el trabajo no hace excepciones. Carbonero controla las preguntas en un guión previo. Todos los medios que acudan deben enviar sus cuestiones. Una medida que levanta ampollas y avisa con plantones que sentarían peor que mal a la fira de turno que paga la 'fiesta'. 

En este caso, se trata de una práctica muy poco común entre la celebrites que saben a que juegan en este tipo de evento pagado, por lo que la exigencia no ha pasado desapercibida entre los compañeros de profesión que hablan de "escándalo" e "indiganción". A las marcas tampoco les hace un pelo de gracia.