StreetXo Londres toca fondo: las pérdidas millonarias de Cristina Pedroche

El futuro del restaurante que la vallecana Cristina Pedroche y su marido David Muñoz regentan en Londres, StreetXo, corre el peligro de tener que cerrar definitivamente

Cristina Pedroche
Cristina Pedroche

La crisis del COVID-19 está afectando seriamente a Cristina Pedroche. Y las consecuencias las está pagando en gran medida el restaurante StreetXo London, que ostenta junto a su marido David Muñoz. El local permanece temporalmente cerrado y todo apunta que la clausura podría ser definitiva.

Cristina Pedroche era una de las colaboradoras de El Hormiguero el curso pasado. Pero la crisis del coronavirus no le permitió seguir con su sección en el programa de Pablo Motos. Así, no tuvo tiempo de acabar de convencer al presentador, que ha preferido prescindir de la presencia de la vallecana en su programa.

StreetXo Londres sigue “cerrado”

Pero este no ha sido el único problema que ha padecido Pedroche en lo profesional. Los restaurantes que regenta con su marido, David Muñoz, también han sufrido las consecuencias de la crisis. Y en especial StreetXo Londres, que podría no volver a abrir jamás.

StreetXo Londres nunca alcanzó las expectativas iniciales. Y David y Cristina han estado los últimos años viajando a Londres para intentar reflotar el negocio. Además, como él mismo reveló, Muñoz intentó dar un vuelco a la situación comprando la parte del restaurante al resto de socios que habían puesto dinero en el negocio y que a medio camino habían decidido abandonar.  Pero la jugada fue arriesgada y la crisis del COVID-19 ha sido un golpe que podría terminar siendo mortal.

A pesar de que la nueva normalidad se va instalando en todos los países, el restaurante londinense sigue “temporalmente cerrado”, tal y como se puede ver en Google. De hecho,  Tripadvisor no acepta reservas ni a largo plazo.

Fotografía: StreetXo Londres toca fondo: las pérdidas millonarias de Cristina Pedroche

Críticas feroces

Un problema que se suma a otros que han tenido en el pasado, como las duras críticas que ha recibido, tanto de los clientes como de los expertos culinarios del país británico.

Fay Maschler, del diario ‘Evening Standard’, por ejemplo, atizaba duramente al local en uno de sus artículos: “La supuesta innovación es provinciana y desfasada. Muñoz menosprecia los grandes avances que se han hecho en la gastronomía”

“La decoración excéntrica del restaurante y el bullicio no deja lugar a la conversación”, añadía Fay Maschler, que calificó el uniforme del personal como “ofensivo y hasta cuestionable legalmente”. Y culminó con una crítica al coste de la factura: “La cuenta es probablemente el doble de lo que debería ser, pero el ruido hace imposible discutirla”.

Está por ver qué ocurre con el restaurante, al que solían viajar David y Cristina casi cada fin de semana. Y es que sin la posibilidad de desplazarse y con las pérdidas crecientes que está generando la bajada de persiana, no se descarta que este cierre “temporal” pronto pasará a ser “definitivo”.