‘La isla de las tentaciones 2’: María Patiño desmonta el currículum Tom Brusse

ltras su actitud y espera no cruzárselo nunca por los pasillos de Telecinco

Fotografía: ‘La isla de las tentaciones 2’: María Patiño desmonta el currículum Tom Brusse
Fotografía: ‘La isla de las tentaciones 2’: María Patiño desmonta el currículum Tom Brusse

A María Patiño no le han sentado bien las palabras de Tom para justificar su infidelidad ni su actitud con Melyssa. Por este motivo no ha dudado en indagar en su pasado y ponerle entre la espada y la pared. En ‘Socialité’ desvelaron todas sus mentiras.

“He estado a punto de tirar la mesa porque él ha tenido la capacidad incluso de hacerle creer que ella es la responsable. Cuando estás realmente enamorada terminas pensando en él más que en tu propio dolor. ¡Me da una rabia impresionante!”.

Fotografía: ‘La isla de las tentaciones 2’: María Patiño desmonta el currículum Tom Brusse

Además, la presentadora ha dejado claro que ella “no perdonaría algo así. En él veo una capacidad de descaro, de descargo, no veo un error”, ha asegurado.

“Lo de menos es que se bese con otra chica, si no que si me quieres al menos no me hagas sentir mal. Si te estas divirtiendo al menos ten las narices de decir el por qué”, ha zanjado la periodista  muy enfadada con el joven.

Tom asegura que le llaman “el príncipe” en Marruecos y hace gala de su fortuna al ser un empresario de éxito. Pues muchas de las cosas que cuenta son mentira. En su CV se encuentran algunos errores. Su formación profesional tiene algunas sombras.

Tom se adjudica un máster de gestión y administración de empresas en una prestigiosa universidad de Marbella. Según su CV, asegura haber hecho realizado el curso completo en apenas dos años cuando para graduarte de esa titulación se necesitan cinco años. Por otro lado, el joven cuenta que posee un Hospitality Administration/Management en Marbella. Para esto se necesita unos estudios de cinco años, que Tom realizó en tan solo dos años, desde 2012 a 2014.

Y respecto a ese restaurante de Hong Kong del que tanto presume ya no existe. Lleva cerrado más de dos años. Aunque sigue funcionando una discoteca de la que es gerente en la ciudad China. Y su hotel no es de superlujo. La noche cuesta tan solo 65 euros.