Kiko Jiménez se cambia la cara pinchándose bótox como Sofía Suescun

Kiko Jiménez, con tan solo 28 años, decide que es tiempo de eliminar las líneas de expresión de su frente

Fotografía: Kiko Jiménez se cambia la cara pinchándose botox como Sofía Suescun
Fotografía: Kiko Jiménez se cambia la cara pinchándose botox como Sofía Suescun

No solo a las mujeres les gusta cuidarse, también a los hombres y prueba de ello son rostros de Mediaset como Kiko Jiménez. El joven consiguió su gran sueño: ser uno de los colaboradores de ‘Sálvame’. Aunque nadie lo diría, a sus tan solo 28 años, Jiménez se cuida para estar siempre perfecto. A pesar de su juventud, la pareja de Sofía Suescun ya ha pasado por centros de belleza estética para hacerse retoques superficiales.

Es una persona pública y está varias horas al día en televisión. Sabe que le ven millones de personas y por eso se cuida. Además, Kiko Jiménez es una persona muy presumida y coqueta. El colaborador de ‘Sálvame’ ha seguido los pasos de sus compañeros y éste ha ido a la clínica Bruselas en Madrid a ponerse bótox en la frente para eliminar las líneas de expresión.

Fotografía: Kiko Jiménez se cambia la cara pinchándose botox como Sofía Suescun
Fotografía: Kiko Jiménez se cambia la cara pinchándose botox como Sofía Suescun

«No se puede vivir con la frente tan tensa, toca relajarla con un poquito de botox», escribe el de Linares en un vídeo que ha publicado en sus historias de Instagram donde se le puede ver tumbado en la camilla mientras le pinchan las inyecciones y siente un ligero dolor momentáneo. «Siempre en las mejores manos», termina mencionando a la clínica. Por supuesto esta es una intervención gratuita o con un enorme descuento a cambio de la gran publicidad que le puede hacer en sus redes sociales debido a su repercusión mediática.

Sofía Suescun le acompaño a la clínica. Tal vez ella también ha decidido hacerse algún pequeño retoque estético. Ambos están hechos el uno para el otro y comparten aficiones. El proceso ha sido rápido y después ha enseñado su efecto mientras se tomaba una copa de vino tinto. Aunque lo de Kiko Jiménez es una publicidad, inyectarse bótox para disminuir las líneas de expresión cuesta entre los 250 y 400 euros.