Valentino Rossi tiene una bomba de Jorge Lorenzo

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El italiano tiene una información crucial sobre Ducati

Jorge Lorenzo da una grata sorpresa a Ducati | EFE

06 de febrero de 2017 (11:31 CET)

Cuando una escudería ficha un nuevo piloto debe tener varias consideraciones en cuenta. El recién llegado debe adaptarse a la nueva máquina.

No se le puede exigir el campeonato en el primer año. Pocos son los que a su llegada a un nuevo equipo se han alzado con el título. Todo lo contrario de lo que ocurre en la compañía de Bolonia. Allí lo quieren todo y lo quieren ya.

Rossi ya lo vivió

Sabe de lo que habla. Valentino Rossi estuvo dos temporadas en Ducati y los conoce bien. Vivió en su piel como se las gastan en la escudería italiana. Buscan al nuevo Casey Stoner pero con su filosofía es imposible volver a lo más alto.

El australiano se llevó el campeonato en su primera temporada en el equipo de Bolonia y pretenden que sus nuevos pilotos repitan la gesta. Olvidan que Casey no pasó del segundo puesto en su segunda temporada y del cuarto en las dos últimas.

Valentino lo sufrió. El italiano abandonó Ducati después de dos temporadas en las que logró el sexto y el séptimo puesto. Las exigencias que llegaban desde el seno de la empresa terminaron con su paciencia. El de Urbino necesitaba tiempo pero no se lo dieron.

Exigencias imposibles

Ahora es Jorge Lorenzo el que lo sufre. Ya avisó de que le costaría adaptarse a la moto. El pilotaje es muy diferente del que ha experimentado hasta ahora. Pero en Italia no admiten excusas.

Quieren que gane y que lo haga ya. No están dispuestos a darle mucho margen. Llegó como uno de los fichajes más mediáticos de la categoría reina y quieren que demuestre sobre la pista que merece lo que han pagado por él.

Valentino ya sabía lo que se le vendría encima. Si Lorenzo no gana el Mundial dentro de los dos años de contrato que firmó se irá a la calle.

Era de esperar que en los primeros test las cosas no fueran del todo bien. Lorenzo está en el inicio de su adaptación al nuevo pilotaje. Sin embargo, desde Bolonia  le exigen más. Desde ya. 

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