Valentino Rossi juega su primera carta para llevarse el Mundial con la nueva Yamaha

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El piloto italiano ya trabaja nuevas alianzas para enterrar a Marc Márquez y Jorge Lorenzo

Miradas que matan: Valentino Rossi destroza a Jorge Lorenzo | EFE

15 de noviembre de 2016 (19:00 CET)

Valentino Rossi ha conseguido lo que quería. Al fin, arranca un año con Yamaha sin la incómoda –para él– presencia de Jorge Lorenzo. Lo quería fuera del equipo japonés y lo consiguió durante la temporada a fuerza de indirectas y nuevos episodios de tensión.

Rossi dependerá más que nunca de sí mismo y de su montura. Las claves para él son estar centrado, sin cometer los errores que le han condenado este año –tres caídas–, y que la Yamaha vuelva a responder como la mejor moto de los circuitos.

No será fácil enterrar a Marc Márquez, un hueso duro de roer que se ha convertido en su enemigo eterno. Pero para Rossi es clave tener lejos a Lorenzo, al que no considera una amenaza real con Ducati, una moto que todavía está un peldaño por debajo de Honda y Yamaha.

Maverick Viñales: el as en la manga

No obstante, para asegurar sus posibilidades de éxito, Rossi no puede dejarlo todo en manos de su pericia y de los mecánicos de Yamaha. Tiene que guardar otro as en la manga. Y ese es su nuevo compañero de equipo: Maverick Viñales.

Rossi le pedirá a Maverick que reme contra viento y marea para auparlo nuevamente a los altares del motociclismo y, así, conquistar la décima corona del mundo. Ese es el gran objetivo del Dottore. A cambio, si gana, se pondrá a la entera disposición de Maverick para el futuro. El piloto catalán tiene la última palabra. ¿Pactar con el diablo?