Marc Márquez le levanta una marca millonaria a Valentino Rossi | EFE

Valentino Rossi juega la carta para acabar con Marc Márquez (y es bestial)

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El piloto de Yamaha guarda un as en la manga para desmontar los éxitos de su rival en Honda

15 de noviembre de 2017 (20:45 CET)

La tensión entre Marc Márquez y Valentino Rossi viene de largo. Si bien el primero siempre se confesó un fan incondicional del segundo desde muy niño, este último le puso la cruz hace dos años en Sepang.

El GP de Malasia deparó una carrera loca que terminó con Márquez en el suelo fruto de una “patada” propinada por el piloto italiano. Con el tiempo, cada vez más se discute si realmente aquello fue una patada o un acto reflejo que se sacó de contexto.

En cualquier caso, aquello surgió fruto de una feroz rivalidad entre Rossi y Márquez en Sepang, cuando el italiano se jugaba su décimo título de campeón del mundo y el catalán ya estaba fuera.

Rossi nunca le perdonó tantas trabas en aquella recta final de campeonato. Márquez fue tan tenaz e insistente en cada carrera que fue desquiciando al italiano y, directa o indirectamente, ayudó a que Jorge Lorenzo le terminase arrebatando el Mundial en la última carrera, disputada en Valencia.

Ha llovido mucho desde ese ya lejano 2015, pero Rossi lo tiene claro: ni olvido, ni perdón. El problema es que no le queda más remedio que resignarse ante el talento innato de su enemigo.

Ahora ya se saludan, hablan de vez en cuando, se felicitan tras algunas carreras y han normalizado algo la situación. Pero el buen rollo que tuvieron antaño nunca volverá.

Rossi sabe que ya no es el de antes. Los 38 años le pesan en el cuerpo, mermado. Y aunque cada vez es más profesional y escrupuloso en su preparación para competir, ya no llega.

El secreto de Rossi para volver al trono

Este año, el italiano ha terminado en quinta posición, un resultado negativo que no cosechaba desde sus dos nefastos años en Ducati (7º y 6º). Dani Pedrosa, que se alzó con la victoria en el circuito de Cheste, pasó en la general a Rossi, que ya no está para muchos trotes.

Pese al mal resultado, y a la negativa noticia de que hasta su novato compañero en Yamaha, Maverick Viñales, le ha superado con creces (230 a 208 puntos), Rossi parece dispuesto a seguirlo intentando. Su reto y sueño es esa ansiada décima corona.

Y sabe que Márquez es su objetivo. Al que debe quitar de en medio para volver a subir al trono. ¿Cómo lo hará? Es un misterio. Parece imposible.

Sin embargo, las últimas filtraciones en el paddock apuntan que Yamaha planea una revolución, tanto mecánica como aerodinámica. Presentará suculentas novedades el próximo curso con el objetivo de forjar la mejor moto de la historia. Una máquina mucho mejor que la Honda.