Valentino Rossi calienta Motorland con un apaño entre Marc Márquez y Jorge Lorenzo

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El piloto italiano sabe que ha llegado la hora de aumentar la presión entre sus rivales

Márquez traicionó a Lorenzo por la espalda | EFE

22 de septiembre de 2016 (21:18 CET)

Valentino Rossi calienta la recta final de MotoGP. Empezó en Missano, entrando descaradamente al trapo contra Jorge Lorenzo. El italiano recogió un guante que le lanzó el español y no titubeó a la hora de batallar duramente ante la prensa sobre la agresividad, o no, que empleó para rebasar al mallorquín durante el Gran Premio de San Marino.

Ahora, Il Dottore va un poco más lejos. Rossi ha hecho circular por el circuito de Aragón nuevos rumores en torno a la relación entre Marc Márquez y Jorge Lorenzo. El italiano cree que Lorenzo quería provocarle y no solo eso: podría haber un nuevo biscotto, pero a la inversa. Si el año pasado era Márquez quien ayudaba a Lorenzo, este año es al revés.

Las dos partes del plan

La estrategia es más sencilla de lo que parece. Márquez sabe que Rossi no se va a dar por vencido. Tiene mejor moto y le recorta puntos cada jornada. El catalán opina que es mejor dejar que Rossi le gane y evitar polémicas. Coincidir lo mínimo en carrera. Dejarle pasar si es necesario para evitar golpes, patadas, caídas o lo que sea. La primera parte del plan está clara: evasión.

La segunda parte del plan pasa por buscar un aliado. Alguien con carácter ganador y agallas. Que no se amedrente ante Rossi y que sea capaz de entretenerlo. Porque Márquez sabe que Rossi tarde o temprano le buscará las cosquillas. Pero si tiene otro moscardón rondándole, tendrá menos tiempo para meterse con él. Lorenzo es idóneo para escenificar ese papel. Y lo está bordando.

Rossi, lo más lejos posible

Este domingo en Motorland se disputa la primera de las últimas cinco carreras del campeonato. La diferencia entre Márquez y Rossi es de 43 puntos para el catalán. El italiano intentará rebajar diferencias nuevamente, pero mientras no gane y mientras Márquez siga haciendo un buen papel, el Mundial no tiene por qué correr peligro. Distinto sería con un abandono o caída. Eso es lo que el de Cervera se ha propuesto evitar a toda costa. ¿Cómo? Con Rossi lo más lejos posible.  

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