Traición a Jorge Lorenzo: Dovizioso es el número uno de Ducati

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El piloto español no encontrará facilidades en el equipo italiano

Jorge Lorenzo busca el truco para dominar la Ducati | EFE

05 de diciembre de 2016 (20:03 CET)

Jorge Lorenzo ha sido recibido por su nuevo equipo de MotoGP como una auténtica estrella. Sin embargo, no ha tardado en darse cuenta de que las apariencias engañan.

El piloto balear tendrá un trato privilegiado en Ducati a la hora de hacer propuestas. Su voz y la de su mecánico, Juan Llansá, serán escuchadas en todo momento.

Pero ya le han dejado claro que en el equipo italiano no hay favoritismos entre pilotos. Los dos competirán solidariamente, pero de igual a igual.

La forma de hacer de Ducati dicta que solo se beneficiará especialmente a uno de los dos pilotos cuando sea estrictamente necesario: por ejemplo, si uno se juega ganar el Mundial.

Se siente traicionado

Lorenzo ha asumido las nuevas directrices y calla. No en vano, tiene el sueldo único –sin contar acuerdos publicitarios– más elevado de la parrilla.

Pero no esconde entre sus allegados que esperaba ser el primer piloto indiscutible del equipo desde el primer momento y que se siente un poco traicionado.

Los motivos por los que Ducati no quiere darle ese lugar de privilegio por el momento son varios: cuestiones competitivas y de marca.

Por un lado, Ducati considera que Lorenzo necesita un tiempo de adaptación y que, ahora mismo, Andrea Dovizioso es más solvente que él sobre las dos ruedas.

Dovizioso va primero

Es por ello que, en el inicio de campeonato, será Dovizioso el primero en probar las mejoras y el que irá un paso por delante. El número uno provisional.

De otro lado, por historia y por hacer país, consideran que no deben quitar el protagonismo de su piloto italiano para favorecer a uno español.

Esta situación podría restar popularidad a la marca, que ya ha notado una cierta hostilidad por parte de los fans de Valentino Rossi, emblema italiano y gran rival de Lorenzo.

Ducati ve al piloto mallorquín como una apuesta de futuro más que de presente inmediato: el objetivo es que luche por ganar el Mundial en dos años