Ducati le hace la cama a Jorge Lorenzo | EFE

¡Nadie quiere a Jorge Lorenzo! El lío en Ducati llega a Valentino Rossi (y Marc Márquez)

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El piloto mallorquín se topa con una avalancha en su contra

03 de octubre de 2017 (23:08 CET)

Jorge Lorenzo lo tiene crudo. El piloto español ha mejorado en las últimas carreras, pero su estreno con Ducati no pasará a la historia como una hazaña, precisamente.

El balear se ha dado de bruces una y otra vez y ha sido claramente sobrepasado por su compañero de equipo, Andrea Dovizioso, metido en la lucha por el Mundial.

El problema para Lorenzo es que es el piloto mejor pagado de la parrilla, pero solo por dos años. Y uno ya está terminando.

A partir del próximo curso tendrá una nueva oportunidad para demostrar su potencial. Y, si no lo consigue, tendrá que hacer las maletas de Ducati. Al menos, no lo renovarán a ese precio.

Es por ello que Lorenzo, su padre y su agente ya están manos a la obra para abrir nuevos frentes de cara al futuro. Y se están topando con un problema: ¡Nadie lo quiere!

El piloto mallorquín lleva varios años en MotoGP siendo un piloto tan reconocido por su pericia y habilidad en la moto como por su carácter difícil e individualista.

La apuesta por Ducati le saldrá cara

Son pocos los equipos que quieren pilotos tan egoístas –incluso conflictivos–, a menos que sean una garantía total de victorias (como le ocurre a Cristiano Ronaldo en el Real Madrid).

Sin embargo, si se confirma su debacle en Ducati, no le saldrán nuevas novias. Al menos, de las que marcan escote: Honda y Yamaha.

Marc Márquez no lo quiere en su equipo. Prefiere mil veces a un compañero como Dani Pedrosa, que no le supone conflictos y que le ayuda a mejorar la moto.

Mucho menos lo aceptaría de vuelta Valentino Rossi. El italiano se entiende más o menos bien con Maverick Viñales y quiere seguir en activo. Lorenzo solo podría volver en caso de retirada del nueve veces campeón del mundo. Y, eso, no ocurrirá en 2019.

El panorama que espera a Lorenzo es que la apuesta por Ducati le puede salir muy cara: si bien habrá cobrado más que nadie por dos años, se puede ver a dos velas de un plumazo.

En cambio, si hubiese seguido en Yamaha, probablemente habría podido prolongar sus ingresos –no tan elevados, pero altos– durante más años, como hace el propio Pedrosa.

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