McLaren mete un perro de presa a Fernando Alonso

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La escudería británica aprieta las tuercas al piloto asturiano

Fernando Alonso siente el aliento del rival en el cogote | EFE

17 de enero de 2017 (22:54 CET)

Conspiraciones en Woking. La casa de una de las firmas históricas de la Fórmula 1 no tiene ni una sola noche de paz. Hay muchos millones de euros en juego.

McLaren-Honda avanza con paso firme en su apuesta de futuro por el MP4-32. También han realizado movimientos con los pilotos.

Esta situación puede salpicar a Fernando Alonso. El piloto asturiano es por el momento el busque insignia del equipo británico. Pero no se sabe por cuanto tiempo.

Zak Brown, nuevo director ejecutivo de McLaren, ya ha lanzado algún dardo envenenado al español. No solo dijo que la renovación es cosa de dos y que no se harán movimientos hasta que se disputen las primeras carreras.

El ex piloto también incidió en que las condiciones salariales de Alonso son elevadas y que sus pretensiones para seguir en el equipo lo seguirán siendo.

El aliento en el cogote

Es por ello que el heredero de Ron Dennis ha preparado una sorpresa para el asturiano: un perro de presa capaz de ponerle en serios aprietos.

El elegido no es otro que el joven y ambicioso piloto Stoffel Vandoorne. El belga es famoso por su ímpetu, aunque también por su carácter ganador y egoísta.

El reto de Vandoorne este año es claro: competir de tú a tú contra Fernando. Debe demostrar a sus jefes que está en condiciones de rivalizar con el español.

La promesa que liquida al español

Los dos tendrán el mismo coche y las mismas ayudas. Alonso es el primer piloto a efectos oficiales, pero el equipo no quiere favoritismos. Y si se dan, serán tan solo para no generar climas de tensión y crispación, como ya ocurrió con Lewis Hamilton.

Pero el pacto consiste en que si Vandoorne consigue plantar cara a Fernando, incluso superarle en algunas carreras y demostrar que le podría quitar el puesto, efectivamente el sitio como primer piloto podrá ser suyo en 2018.

Quieren ponerlo a prueba. Ver si realmente está preparado o no. Si lo está, el salario exagerado de Alonso pasará a ser prescindible. Y su renovación, innecesaria

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