Oferta a Marc Márquez: “Lo quiero aquí en dos años” (y Valentino Rossi alucina)  | EFE

Marc Márquez o la llamada a Jorge Lorenzo de la que nadie quiere hablar (y Valentino Rossi cuenta)

stop

El error del pasado que persigue al balear en MotoGP

23 de mayo de 2018 (13:12 CET)

Mal asunto. La etapa de Jorge Lorenzo en Ducati va camino de acabar mal. Muy mal. El piloto balear no solo no está mejorando los registros del año pasado, sino que los está empeorando.

Los italianos le ficharon para que devolviera la escudería a lo más alto, allí donde la llevó Casey Stoner en el 2007. Para ello le convirtieron en el piloto mejor pagado de la parrilla.

En Bolonia no esperaban que el balear fuera a llevarse el Mundial en su primer año, pero sí que se metiera en la lucha por los podios el curso pasado para en este competir por el título. Pero nada más lejos de la realidad.

Jorge Lorenzo está contra las cuerdas | EFE

Jorge Lorenzo, de mal en peor

El año pasado a estas alturas, después de cinco carreras, Lorenzo sumaba 38 puntos, mientras que en este solo acumula 16. Con ellos, El balear anda 14º en la clasificación general y todo apunta a que terminará la temporada peor que la pasada, en la que acabó séptimo, muy lejos de la lucha por los primeros puestos.

Una situación que bien podría haber vivido Marc Márquez, que a diferencia de Jorge anda en volandas hacia su quinto título mundial de MotoGP. Un asunto del que el mallorquín no quiere hablar pero que tiene muy presente cada vez que piensa en los dos años que está pasando en la escudería de Bolonia.

Marc Márquez era la prioridad de Ducati

Las verdaderas intenciones de Ducati fueron las de contratar a Marc Márquez, al que pusieron una oferta que le convertía en el mejor pagado de la parrilla y con diferencia.  Pero Marc declinó la oferta italiana. En Honda habían depositado una gran confianza en él y optó por no dejarlos tirados de la noche a la mañana.

El de Cervera priorizó el proyecto deportivo de una escudería ganadora como Honda al nuevo proyecto que debía  iniciar en Ducati, donde las dudas asaltaban por doquier.

Asimismo, el pilotaje de las Desmosedici no convencía a Marc, que tenía no adaptarse a la nueva moto y perder un año en aclimatarse a su nuevo equipo.

Ducati optó entonces por tantear a un Lorenzo que no atravesaba un buen momento en Yamaha, donde la relación con Valentino Rossi era insostenible.

Jorge Lorenzo, segundo plato

Lorenzo aceptó, pero antes de que lo hiciera Márquez le explicó los motivos por los que él había rechazado antes a Ducati. Le avisó de que le sería muy difícil adaptarse a la conducción de su nueva máquina. Sobre todo en un piloto experimentado como él, en el que cambiar ciertas costumbres se antoja casi imposible. Todo ello mientras Rossi, conocedor del asunto, se frotaba las manos viendo como el pentacampeón salía de una para meterse en otra.

Pero Jorge hizo caso omiso a las recomendaciones de Marc y se decantó por la cifra desorbitada que desde Bolonia le pusieron sobre la mesa. El paso del tiempo ha dado la razón a Márquez. Y Lorenzo, en silencio, se tira de los pelos.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad