Los muertos en el armario de Valentino Rossi

stop

La refriega con Jorge Lorenzo es la última de una lista interminable

Jorge Lorenzo, preocupado; Valentino Rossi, animado | EFE (2015)

13 de septiembre de 2016 (18:09 CET)

Valentino Rossi es el rey del motociclismo. Una bestia competitiva que ha conquistado nada menos que nueve campeonatos del mundo, pero que se muestra incapaz de mantener una relación sana con sus rivales directos. Es especialista en llevar las batallas sobre el asfalto al límite. Tanto, y tantas veces, que hasta parece que lo haga queriendo, que sea su forma de mantener la popularidad por los siglos de los siglos. En los últimos años ha dejado de ganar títulos, pero no tira la toalla. 

Ya cuando era un mocoso se atrevió a desafiar a todo un veterano del motociclismo en los años 90, Max Biaggi –campeón de cuatro títulos consecutivos en 250 cc, pero huérfano en 500 cc–, con quien Rossi protagonizó tensos duelos. En una ocasión, Il Dottore llegó a dedicarle una peineta en mitad de una carrera tras un adelantamiento y lo repitió ante las cámaras. Actualmente su relación es buena, pero Rossi privó al también italiano de los mundiales disputados entre 2001 y 2005. También se las tuvo en 2002 con Tohru Ukawa y con Alex Barros.

VER VÍDEO AQUÍ

Otro gran rival de Rossi por aquella época fue Sete Gibernau. El piloto español se las tuvo con el italiano, pero no fue capaz de quitarle el título de campeón. En Australia 2004 protagonizaron un duelo épico que terminó coronando al 46 y en 2005 tuvieron un duro enfrentamiento en el circuito de Jerez, donde Rossi echó a Gibernau de la pista. Se encararon al término de la carrera, pero en la actualidad también se llevan bien.

Nicky Hayden y Casey Stoner serían los próximos rivales de Valentino. Con el segundo, el italino mantenía una estrecha relación, pero un día se torcieron las cosas. El australiano, amigo de Valentino, había recomendado su fichaje a Ducati. La buena sintonía entre ambos saltó por los aires cuando el italiano comprobó que Stoner era su gran rival en la lucha por el título mundial. En Laguna Seca, un pique entre ambos acabó con el australiano por los suelos. Tres años más tarde, Rossi derribó a su rival. "La ambición ha matado su talento", denunció Stoner.

VER VÍDEO

Posteriormente le llegó el turno a Jorge Lorenzo. Era el compañero primerizo de Rossi en Yamaha (2008), y desde su lado, luciendo camisetas de VR46, Lorenzo asistió en primera fila a los dos últimos títulos del italiano mientras cogía experiencia. Al tercer año, en 2010, fue la vencida. Lorenzo ganó a su compañero y abrió una nueva crisis. Rossi, tras siete años en Yamaha, se fue a Ducati, donde pasó sin pena ni gloria. Dos años después regresó a Yamaha para seguir compartiendo equipo con Lorenzo, con quien la relación nunca volvió a ser igual.

VER VÍDEO

Es en esta última etapa (2013, 2014 y 2015) cuando un impetuoso novato hacía irrupción en MotoGP. Mientras todos estaban pendientes del regreso de Rossi a Yamaha, Marc Márquez activaba todos los detonantes del Mundial para ganar dos títulos consecutivos. Rossi le aplaudió los dos primeros años. Al tercero, fueron rivales, y la cara más feroz del italiano volvió a resurgir. Rossi tiró a Márquez en Argentina, le adelantó en Assen aprovechando un contacto y le asestó la famosa patada de Sepang. Sin embargo, no fue capaz de ganar el Mundial en Valencia contra Jorge Lorenzo y desde entonces culpa a Márquez por ello.

El último episodio (2016), que podría ser el primero de una nueva serie de enfrentamientos, se produce este pasado fin de semana en el Gran Premio de San Marino. Rossi corre en casa, Missano, ante su gente y espera poder darles una alegría. Para ello, el primer objetivo es quitar de en medio cuanto antes a su oponente y compañero de equipo en Yamaha, Jorge Lorenzo. Y lo hace a las pocas vueltas, mediante un adelantamiento polémico que daría mucho de sí. El lío estaba servido.

En rueda de prensa, Rossi se queja suavemente sobre el adelantamiento que le hizo Dani Pedrosa a poco del final y que le comportó quedar segundo. Instantes después, Lorenzo se queja del adelantamiento que realizó el italiano para pasarle, contacto incluido. Y se desata la guerra verbal a través de los micrófonos y con toda la prensa como testigo de excepción del momento. La risa malvada que dibujaba el rostro de Rossi mientras Lorenzo protestaba da buena cuenta de su carácter malicioso. 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad