Las mentiras de Fernando Alonso en McLaren

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El piloto español esconde su profundo malestar con la escudería británica, puede puede estallar en breve  

Fernando Alonso, en el punto de mira del independentismo catalán

04 de julio de 2016 (12:14 CET)

Fernando Alonso va de fracaso en fracaso. El balance de su primer año y medio en McLaren es decepcionante por mucho que quiera disimularlo públicamente el piloto español. En Austria, el bicampeón del mundo tuvo que retirarse por unos problemas en el motor del MP4-31, mientras su compañero de equipo, Jenson Button, acababa sexto. A final de temporada, habrá movida en Woking. Ron Dennis, el presidente ejecutivo, apostará muy fuerte por Stoffel Vandoorne y prescindirá del británico. El futuro de Alonso es incierto y muchos aficionados están hartos de las mentiras de Alonso.

El piloto español manifestó antes del Gran Premio de Austria que estaba encantado con las mejoras en el motor que había introducido Honda. Su discurso fue parecido al de otras ocasiones, cuando proclamó que McLaren tendría un coche muy competitivo en la próxima temporada. Horas después, Alonso cambió totalmente su mensaje y aseguró que no tenía "ninguna esperanza de puntuar en Austria".

Alonso ya se mostró muy crítico en 2015 con McLaren y, sobre todo, con Honda. Hace un año incluso bromeó con el potencial de su coche, diciendo que tenía un motor de GP2. "Me pasan incluso en las rectas", denunció el asturiano, enojado, tras el Gran Premio de Japón. Ron Dennis tuvo que llamarle al orden en una dura conversación privada.

Gestas pasadas

La realidad es que Alonso está muy molesto con las prestaciones del MP4-31 y en McLaren están decepcionados con el rendimiento del piloto español. En Woking admiten que el coche tiene mucho margen de mejora, pero denuncian que el bicampeón del mundo vive de sus gestas pasadas y no está comprometido con el equipo.

Ron Dennis quiere iniciar un nuevo ciclo en 2017. Apostará por Vandoorne y, si puede, por otro piloto muy joven. Alonso tiene contrato en vigor, pero el jefe de McLaren estaría encantado de rescindirlo anticipadamente. En Woking se tiran de los pelos con el salario que percibe Fernando: entre 30 y 35 millones de euros anuales.

Alonso, por su parte, se deja querer por Mercedes, pero sus opciones de fichar por el equipo alemán son mínimas. Él está harto de McLaren y no se cree las promesas de Dennis. El problema es que nadie quiere pagar su actual salario.

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