La vacilada de Jorge Lorenzo a Valentino Rossi se fue de madre en la trastienda de Missano

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El Gran Premio de San Marino desata muchas tensiones del pasado

Jorge Lorenzo, sentado junto a su único mecánico de confianza, Ramón Forcada | EFE

11 de septiembre de 2016 (11:51 CET)

En MotoGP no hay amigos. Esta afirmación, sustentada en un viejo artículo de GOL, cobra vida cada dos semanas. Cuando rugen los motores que a dos ruedas son pilotados por intrépidos, orgullos y desafiantes jinetes por los mejores circuitos de motociclismo del mundo. Sin embargo, hay trazados que son especialmente amigos de la polémica. En el Gran Premio de San Marino han vuelto a resurgir las duras tensiones del pasado.

Un irónico Jorge Lorenzo ha sido el protagonista. No solo por lograr la pole position siete carreras después, sino por sus provocativas declaraciones en rueda de prensa. En Missano, territorio Rossi, el balear nota un ambiente hostil hacia su persona. Lejos de arrugarse, lo alimenta con escenas como esta. El periodista pregunta: "¿Sobré que hablaste con Márquez en la salida de boxes?". "De biscotto, quizá", responde Lorenzo. Valentino Rossi se rió.

El mismo periodista de La Gazzetta dello Sport que le formuló la pregunta a Lorenzo había coincidido con el balear en el hospitality de Yamaha el pasado viernes. Almorzaba una galleta y comentó también con ironía: "Qué bueno este biscotto". Biscotto significa galleta o bizcocho en italiano. Jorge Lorenzo no le prestó atención.

El plan sigue en marcha

Valentino Rossi no ha entrado al trapo. Prefiere callar, reírse si es necesario, pero en su fuero interno se lo llevan los demonios. Se toma las palabras de Lorenzo como una vacilada en toda regla. El italiano sigue convencido de que existió esa conspiración contra él. Pero no quiere distraerse de sus objetivos: el plan para derrocar a un mojigato Marc Márquez, que rehuye todas las polémicas y toma cientos de precauciones en cada carrera.

Sin embargo, fuentes del paddock han contado a GOL que Rossi volvió a explotar. Perdió los papeles en un momento dado, cuando en la trastienda de Missano analizó la escena de Jorge Lorenzo y el biscotto junto a su colega y confidente Uccio. Las palabras que soltó el italiano estaban claramente subidas de tono y su contenido no puede trascender.  

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