La última tomadura de pelo de McLaren-Honda a Fernando Alonso

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El equipo británico falló en tres aspectos clave que explican el desastre de Suzuka

Fernando Alonso, acompañado del jefe de equipo de Honda Eric Boullier, con cara de pocos amigos

13 de octubre de 2016 (22:35 CET)

Fernando Alonso se volvió a estrellar el pasado domingo en Suzuka. No literalmente, pero el piloto asturiano fue nuevamente protagonista de una carrera desastrosa cuando las perspectivas apuntaban cada vez más alto. Cruzó la línea de meta en una sonrojante 16ª posición después de haber mantenido una nueva batalla dialéctica con el Team Radio de McLaren-Honda.

Hubo tres fallos graves que explican lo que ya podría definirse como la enésima tomadura de pelo del equipo británico. Fallaron los alerones, falló el chasis y, una vez más, falló el motor.

En Japón, Alonso estrenó nuevo alerón delantero con la finalidad de mejorar los virajes en circuitos de curvas rápidas, como era el de Suzuka. El experimento fue un fiasco que ralentizó mucho tanto al piloto asturiano como a su compañero, Jenson Button, que cruzó la meta en el 18º puesto.

Todavía muy lejos

Luego está el tema del chasis, del que siempre presume Éric Boullier. Todavía no está entre los mejores de la parrilla, ya que el coche volvió a sufrir mucho con las curvas rápidas de Japón. Más de lo que debería, o de lo que lo hicieron los Red Bull, por ejemplo. Ello afecta también al tercer punto, el motor: Honda ha igualado a los demás equipos en la entrega de potencia de la unidad eléctrica, los famosos 163 caballos, pero no así en el motor de combustión donde el déficit sigue cercano a los 50 caballos con el resto.

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