La guerra fría de Fernando Alonso en McLaren se calienta

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El piloto español escenifica su malestar con la escudería británica tras su buena carrera en Singapur

Fernando Alonso y Ron Dennis

19 de septiembre de 2016 (13:32 CET)

Satisfecho en el plano personal, pero molesto, una vez más, con las prestaciones del MP4-31. Fernando Alonso considera que su séptima plaza en Singapur debe considerarse como una victoria moral por las enormes diferencias entre su monoplaza y el de las marcas más poderosas: Red Bull, Ferrari y Mercedes. En la última carrera, Alonso soñó con un podio imposible tras una salida espectacular.

"He sido el mejor del resto, el primer coche sin contar los Ferrari, Red Bull y Mercedes. Y, sinceramente, no creo que tanga el cuarto mejor coche", manifestó Alonso minutos después de acabar séptimo en Singapur.

Alonso, una vez más, deslizó su malestar con McLaren. Con el rendimiento de su monoplaza. Con sus eternos problemas de potencia y fiabilidad. Las mejoras introducidas por Honda en el motor son totalmente insuficientes para que el piloto español pueda optar al podio.

El malestar de Alonso no sorprende a Ron Dennis, el presidente ejecutivo de McLaren. Las relaciones entre ambos son muy tensas. El jefe de la escudería desearía rescindir el contrato del bicampeón del mundo, pero la indemnización sería muy costosa, puesto que Fernando tiene contrato hasta 2017 y cobra algo más de 30 millones de euros por temporada.

Alonso, por su parte, flirtea con Mercedes. Sabe, sin embargo, que sus opciones de correr en el equipo alemán en 2017 son mínimas y se agarra a su contrato. Ninguna escudería le pagará lo que cobra actualmente en McLaren. Por dicho motivo, quiere agotar su contrato con el equipo británico y no descarta su fichaje por Mercedes en 2018. Pero tampoco descarta otras opciones más drásticas como su retirada de la Fórmula 1.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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