“Jorge Lorenzo está acabado”. Las pestes de Ducati (y la rajada de Yamaha)

stop

El futuro del balear pende de un hilo

28 de diciembre de 2017 (11:33 CET)

Sin margen. Jorge Lorenzo se la juega en el 2018 en MotoGP. El piloto balear deberá aprovechar su último año de contrato en Ducati para recuperar el terreno perdido en la parrilla si no quiere quedarse sin un equipo grande en el 2019.

El mallorquín abandonó Yamaha después de que la situación con Valentino Rossi se volviera insostenible y los italianos aprovecharon para hacerse con los servicios de uno de los grandes de la competición.

De hecho, en Bolonia le convirtieron en el piloto mejor pagado de la parrilla para que devolviera a la escudería a lo más alto, allí donde los dejó Casey Stoner en el 2007, cuando ganó el último campeonato de las vitrinas del equipo rojo.

La peor temporada

Pero la campaña no fue como estaba prevista y los resultados de Lorenzo fueron nefastos. El español fue séptimo y sumó solo 137 puntos, poco más de la mitad de los que sumó Andrea Dovizioso, a priori el segundo piloto del equipo.

Un rendimiento que le pone en el punto de mira en Ducati, pues si las cosas no le salen bien esta temporada se quedará sin equipo. “Jorge Lorenzo está acabado”, apuntan muchos seguidores de MotoGP en las redes sociales, en referencia a donde terminará el piloto si no logra convencer a los italianos.

No tiene a donde ir

A Honda no podrá ir mientras Marc Márquez siga en el equipo japonés y Dani Pedrosa siga aceptando ser el escudero del de Cervera.

En Suzuki tampoco tendrá moto. Jorge rechazó la oferta de los nipones al considerarlos un equipo menor, algo que no perdonan en la compañía oriental.

Por supuesto, a Yamaha tampoco podrá regresar. "¿Si echamos de menos a Lorenzo? No", dijo recientemente el jefe de Yamaha, Lin Jarvis, en unas declaraciones recogidas por Motorsport.com