Ferrari destapa tres llamadas que dejan a Fernando Alonso (y McLaren) por los suelos

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La escudería italiana maneja información altamente inflamable sobre el piloto asturiano

La traición de Honda a Fernando Alonso y McLaren | Oakley

29 de marzo de 2017 (17:01 CET)

Peligro: material inflamable. Es el enunciado que podría tener una carpeta que obra en manos de Ferrari. El sujeto de la información no es otro que Fernando Alonso.

El piloto asturiano está en el punto de mira. Las últimas filtraciones que se manejan en el paddock ponen seriamente en peligro su presencia en la Fórmula 1.

Alonso se está ganando una cierta fama de falso en la parrilla. Al menos, eso es lo que piensa el flamante nuevo líder del Mundial, Ferrari, en base a una serie de llamadas que realizó el asturiano.

Esas llamadas iban claramente en contra de los intereses de su actual equipo, McLaren-Honda, al que estuvo a punto de dejar vendido. Por los pelos.

Alonso llamó para ofrecerse a Mercedes tras la marcha de Nico Rosberg. Hasta en tres ocasiones, aseguran fuentes del equipo de Maranello.

Sin embargo, no cuajó. El equipo de Toto Wolff no confiaba en el piloto asturiano. Ya conocía su mala fama de la época en que Mercedes ponía el motor a McLaren.

Además, no gustaba la posibilidad del reencuentro entre Alonso y Lewis Hamilton, grandes rivales en McLaren durante la temporada 2007. Y grandes enemigos.

Ni Hamilton quería al asturiano, ni el equipo ganador quería generar un incendio. Si ya había tensiones con Rosberg, la llegada de Alonso podía ser una bomba.

El contenido de las tres llamadas

Pero el piloto asturiano no se cortó ni un pelo. Efectuó esas tres llamadas clave que pueden resumirse muy brevemente.

La primera llamada fue para tantear a Mercedes y ponerse en el escaparate. Sin Rosberg, y con el proyecto de McLaren haciendo aguas, el acuerdo podía ser un win-win.

La segunda llamada fue más contundente todavía y salió filtrada. Alonso no solo se ofrecía al equipo germano sino que se mostraba dispuesto a rebajar su salario.

Siempre según las informaciones que maneja Ferrari, hubo una tercera llamada: Alonso pretendía que Mercedes convenciera a Hamilton de que no iba a generar problemas.

Nada de todo ello ocurrió porque Mercedes apeló a la prudencia. Hamilton es su piloto ganador, pese al triunfo de Rosberg, y Alonso un arma arrojadiza. Y, además, tiene gafe

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