Fernando Alonso se ríe de McLaren por la espalda (y en la cara)

stop

El bicampeón espera su oportunidad para fugarse de Woking

Fernando Alonso cambia está en apuros | EFE

02 de marzo de 2017 (10:45 CET)

El MCL32 no tira. El nuevo monoplaza de Fernando Alonso tiene los mismos síntomas de fracaso que los bólidos que tuvo en las dos temporadas anteriores. En la escudería británica huele a desastre.

Los test en Montmeló no van nada bien para el asturiano. El primer día solo pudo completar 29 vueltas. Por la mañana el coche sufrió una fuga e aceite y no pudo volver a rodar hasta la tarde.

Las cosas fueron algo mejor en la segunda sesión, pero el rendimiento de la máquina del ovetense sigue muy lejos de lo que se esperaba.

Por la espalda

Pero el bicampeón está tranquilo. No es la primera temporada en que le prometen el oro y el moro y no cumplen ni una palabra. A Fernando no le queda otra que resignarse y aguantar el tipo.

Después de dos años y ante su último de contrato, prefiere tomarse las malas noticias de otra manera. Antes reír que llorar. Y eso es exactamente lo que está haciendo.

Ya no sigue la estrategia de temporadas anteriores, en las que destrozaba en público a los ingenieros y los responsables en la escudería.

Prefiere callar y sonreír. Más bien reírse en silencio. Las cosas no van bien pero a él seguirá cobrando hasta el último de los 35 millones de euros anuales que estipula su contrato.

En la cara

Pero no todo se lo calla. Públicamente tira de ironía. "Tengo buenas sensaciones con el coche. Estoy contento de que pudimos completar nuestro plan para el día", comentó el piloto después del segundo día de entrenamientos.

Unas declaraciones que el resto de escuderías y pilotos de la parrilla miran de reojo. Cree menos en McLaren que el propio Alonso. El asturiano es el hazmerreír del Mundial. Fernando lo sabe. Prefiere hacer el paripé y tener contentos a los responsables mientras espera la oportunidad para salir pitando.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad