Fernando Alonso pone tres exigencias a Zak Brown (o deja McLaren)

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El piloto asturiano tensa las cuerdas en Woking

Zak Brown recibe un ultimátum de Fernando Alonso | Agencias

11 de febrero de 2017 (12:30 CET)

Vuelven las tensiones a la Fórmula 1. A falta de tres meses para que arranque el Mundial de 2017, McLaren-Honda sigue teniendo muchos asuntos por resolver. Fernando Alonso está directamente implicado. 

Con el cambio de normativa introducido por la FIA y los avances de las dos pasadas temporadas consolidados, el equipo británico-japonés se muestra algo más optimista. Sin embargo, el director ejecutivo del equipo, Zak Brown, reconoció recientemente que "McLaren no ganará ninguna carrera en 2017". 

Estas declaraciones públicas desataron la cólera de Fernando Alonso, que no termina de entender en qué basa McLaren la estrategia de grupo. El piloto asturiano no lleva bien eso de estar otra temporada en dique seco. 

Es por esto que el español ha lanzado un ultimátum a su nuevo jefe. O cumplen tres compromisos vitales para Alonso, o sus caminos se separan en diciembre de 2017. El piloto emitirá su veredicto durante el verano. 

Las promesas incumplidas

Alonso dejó atrás Ferrari para embarcarse en un proyecto que empezaba de cero. Una decisión muy arriesgada del asturiano que implicaba algunos años de sacrificio. Nadie pensaba que serían tantos. 

Aun así, no iba a ciegas. Las promesas estaban sobre la mesa. El equipo se proponía avanzar a pasos agigantados y luchar por estar en lo más alto. Nada de ese se ha producido.

Este incumplimiento de los plazos marcados por la escudería afecta al ovetense. El Nano está más que volcado en el proyecto, pero sin embargo, los miedos le dominan. La paciencia no es ilimitada. Decepción tras decepción.

Alonso se ha plantado. El bicampeón del mundo de Fórmula 1 no quiere pasar otro año en la sombra. No quiere volver a hacer el ridículo. Y ha mandado un aviso: espera que el mensaje negativo que ha mandado Zak Brown sea engañoso. 

Las demandas de Alonso a McLaren-Honda

Tras 10 años de sequía, Fernando da un golpe sobre la mesa. El asturiano marca una serie de condiciones de obligado cumplimiento a los capos de la marca. Las exigencias del español están sobre la mesa.

La primera necesidad: un coche a la altura. Una vez espantados los fantasmas de la fiabilidad, Alonso necesita que su monoplaza dé un paso hacia adelante más. El motor Honda y el chasis de McLaren deben mejorar.

La segunda petición pasa por obtener el liderazgo absoluto de la escudería. Después de que Jenson Button colgase el volante, McLaren le ha cedido su asiento a Stoffel Vandoorne.

Cierto es que el Nano será su piloto oficial la próxima temporada, pero Alonso quiere que sus superiores le reconozcan como líder absoluto de la escudería. No quiere amenazas, y menos de un novato con el ego subido. 

La tercera condición y una amenaza

Y la última. La tercera demanda del ovetense es clara y definitiva: un salto cualitativo en el nuevo motor Honda. Si el chasis mejora pero la unidad de potencia se queda atrás, de nada servirá. Por ello, la demanda va directa a Yusuke Hasegawa.

Las dos patas de la marca deben trabajar a destajo. Si una de las dos partes no funciona, el proyecto seguirá haciendo aguas.

El tiempo corre en contra de Alonso, por lo que el asturiano no tiene tiempo que perder. En 2017 debe dar el salto definitivo para poder ganar en 2018. Si no hay perspectivas de cambio, se irá. 

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