Fernando Alonso monta un lío con el nuevo color del McLaren

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Las exigencias del piloto asturiano para la nueva temporada

Fernando Aonso maneja una información inédita sobre Michael Schumacher | EFE

15 de febrero de 2017 (13:02 CET)

Sin palabras. Fernando Alonso no se lo puede creer. Los movimientos que se están produciendo en McLaren están volviendo loco al bicampeón. Hasta aquí. El ovetense dijo basta.

Dudas en Honda

En Honda no confían en el motor. No tiene claro que puedan asumir las metas que se propusieron cuando se embarcaron en la preparación de la nueva temporada. La misma historia de los últimos dos años. Demasiadas falsas promesas.

Dijo recientemente el director deportivo de la escudería británica, Eric Boullier, que los éxitos del equipo dependerán del motor, es decir, de Honda: "McLaren ya está para ganar, Honda a lo mejor no".

Malos augurios en McLaren

Pero los responsables en McLaren tampoco tienen buenas vibraciones. El proyecto del size-zero nunca funcionó. Todo fueron problemas. Creyeron que abandonarlo era la mejor opción. Sin embargo los problemas persisten.

Los cambios impuestos por la nueva normativa de la FIA no están teniendo los resultados deseados y el monoplaza no responde como estaba previsto. El diseño del nuevo chasis sigue siendo un desastre y no responde a las expectativas.

Zak Brown, el director ejecutivo de McLaren,  dejó claras sus esperanzas para este año. "Advierto que no vamos a ganar ninguna carrera el próximo año. No lo espero", dijo el inglés.

Mientras tanto, desde Woking se dedican a publicar tweets en los que el tema principal es que el naranja es el color del nuevo MCL32.

Alonso estalla

A Fernando se le come la indignación. Le da completamente igual cuál será el color del coche. Lo que él quiere es que se dejen de tonterías y le construyan una máquina competitiva. Un bólido que le permita luchar con los mejores. Estar en lo más alto.

Desea también que los miembros de la escudería le acompañen en la que posiblemente será su última temporada. Un equipo que confíe en la victoria. No directivos que se dediquen enterrar cualquier esperanza para el 2017.

El piloto asturiano dejó claro a su entorno que no aguantará más declaraciones de este tipo. Sio un golpe en la mesa. Si no reman todos en la misma dirección más vale que recojan los bártulos. Con esta mentalidad no tienen nada que hacer en la Fórmula 1.Si siguen así, el naranja sólo servirá para que le vean más en las derrotas.