Fernando Alonso marca tres exigencias para seguir en McLaren

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El piloto asturiano impone sus normas en su último año en la escudería británica.

Las primeras imágenes del Red Bull destrozan a Fernando Alonso | EFE

05 de enero de 2017 (12:02 CET)

Faltan poco más de tres meses para el inicio del Mundial de Fórmula 1 2017 y en McLaren todavía está todo por hacer. Después de otra temporada de decepciones (segunda en la compañía británica), el asturiano afronta el último año de su contrato en McLaren con serias dudas, pues todo apunta a que nada ha cambiado desde que llegó en 2015.

No es la primera vez que los miedos dominan al piloto. McLaren-Honda le prometió todo lo que pedía para que firmara en la primera temporada y lo mismo hicieron en la segunda para asegurar su continuidad. En ambas ocasiones Alonso cosechó el mismo resultado: decepción tras decepción.

Mientras sus rivales van ultimando todos los detalles de sus respectivos monoplazas, no parece que la escudería inglesa lleve el ritmo adecuado en las mejoras a estas alturas de la pretemporada.

Además, el piloto no quiere pasar otro año en blanco: se han cumplido 10 años desde la consecución de su último Mundial, y tampoco le quedan muchos de pilotaje por delante en los que intentar aspirar a los campeonatos.

El ultimátum de Alonso

Alonso no tiene ni la más mínima intención de sufrir un nuevo calvario. Alonso se planta. El español marca una serie de condiciones a sus superiores de obligado cumplimiento si no quieren ver como desaparece con viento fresco.

La primera de ellas es la exigencia de un coche a la altura. Tras cada Gran Premio de la pasada temporada se le prometieron mejoras para los siguientes, pero éstas nunca fueron resolutivas y su monoplaza sufrió hasta la última carrera para mantener la décima posición en la clasificación final. 

Otra de sus peticiones pasa por obtener el liderazgo absoluto del equipo. McLaren no esconde que el sustituto de Jenson Button, Stoffel Vandoorne, será su piloto oficial la próxima temporada, pero Alonso quiere que sus superiores le reconozcan como líder absoluto de la escudería. Ni una broma con el belga. Fernando no pasará por un 'remake' como el que sufrió con Hamilton de compañero en su primera etapa en la marca inglesa.

La marcha del que era director ejecutivo, Ron Dennis, con el que Alonso no tenía muy buena relación, debería potenciar este aspecto, ya que el británico era uno de los obstáculos entre el asturiano y el cumplimiento de sus peticiones. El piloto de 35 años espera tener una mejor comunicación desde ya con el nuevo capo, Zak Brown.

Un coche más fiable y potente

La tercera exigencia de Alonso es clara y definitiva: un salto cualitativo en el nuevo motor Honda. Fernando nunca ha escondido ante los medios de comunicación los problemas que ha sufrido en los Grandes Premios (sobre todo en lo que a velocidad se refiere) y de puertas para adentro ya ha hablado en múltiples ocasiones con Yusuke Hasegawa. El chasis del McLaren es el otro gran caballo de batalla. Woking debe ponerse las pilas. Red Bull/Mercedes están varias leguas por delante en diseño. Si los ingleses no pegan un apretón, el trabajo de Honda quedará en nada. Todo dicho. 

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