Fernando Alonso calla las vergüenzas de McLaren

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El piloto español silencia los graves problemas que tiene en la escudería británica

Yusuke Hasegawa, Fernando Alonso y Ron Dennis

28 de octubre de 2016 (12:28 CET)

Fernando Alonso tiene asumido que la próxima temporada seguirá en McLaren-Honda. El piloto español tiene contrato hasta finales de 2017 y espera mejorar los resultados de las últimas dos temporadas, pero sabe que no tendrá un coche ganador. Las mejoras seguirán siendo insuficientes para poder desafiar a Ferrari y Mercedes, pero el bicampeón del mundo ha cambiado de estrategia y calla sus penas.

McLaren-Honda ya trabaja en el monoplaza de la próxima temporada. Ron Dennis, el director ejecutivo de la escudería británica, y Yusuke Hasegawa, máximo responsable de la firma japonesa, esperan encontrar el punto de equilibrio ideal y solucionar los eternos problemas de aerodinámica y de motor.

Muchos consejos

Alonso espera noticias. En los últimos meses ha dado muchos consejos sobre las mejoras que deben aplicarse al nuevo coche. El motor ha sido el gran caballo de batalla de los últimos años. Con Hasegawa ha hablado con asiduidad y entre ambos hay buena sintonía. No pasa lo mismo con Ron Dennis, quien hace dos años le prometió que tendría un coche campeón.

Dennis tiene ahora otras prioridades. No ha podido comprar todo el capital del Grupo McLaren y podría ser destituido como director ejecutivo. La escudería tiene muchos problemas económicos y nunca ha podido darle un coche competitivo a Alonso. Ésa fue su promesa al piloto español en 2014.

El nuevo Mercedes

McLaren se conforma, año tras año, con mejorar los resultados de la temporada anterior. Alonso quiere más. Sabe que en 2017 podrá aspirar a sumar puntos y, con mucha suerte, a algún podio. Pero su coche estará a años luz del nuevo Mercedes. Y esto desespera al piloto asturiano, que calla sus penas porque cobra 32 millones de euros anuales. Una cifra que pone los pelos de punta a muchos ejecutivos en Woking.

En privado, Alonso sigue presionando a sus jefes. En público se muestra mucho más conciliador y asegura que "McLaren y Honda trabajan más cohesionados que nunca". Con sus palabras deja claro que en el pasado la convivencia entre las dos marcas no fue fácil.