El truco de Mercedes para dejar a Fernando Alonso sin tercer mundial en McLaren

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Un nuevo escenario incierto para 2017

El director de sistemas de propulsión de Mercedes, Andy Cowell

19 de octubre de 2016 (17:21 CET)

Esperanzas truncadas. Los cambios en el reglamento de la Fórmula 1 que deben introducirse el próximo año han dotado de optimismo a los equipos de la parrilla. La hegemonía de Mercedes es cada día más inalcanzable, por lo que los cambios de normativa parece que pondrán un punto y seguido a la competición. Ferrari y Red Bull han luchado a destajo para 'cazar' a Nico Rosberg y Lewis Hamilton, pero la realidad es que la marca germana es a día de hoy muy superior al resto. Si todo se anda con normalidad, los monoplazas alemanes gozan de una ventaja insalvable.

Sin embargo, el rayo de esperanza se mantiene, ya que los cambios que se introducirán en 2017 esperan abrir un nuevo escenario. En este caso, se prevé que Mercedes no vuelva a disfrutar de las mismas condiciones con las que ha preparado el presente año, aunque la realidad es que cuesta de imaginar que todo vaya a cambiar tanto como para modificar el panorama radicalmente. Con la nueva normativa detrás de la oreja, la marca germana ya trabaja en un nuevo coche revolucionario. En este sentido, el monoplaza será más largo, con un chasis adaptado a la nueva normativa y con un motor que rendirá a una potencia aún mayor. Y es que la distancia es tan grande que parece insalvable.

El problema de Fernando Alonso

La sinergia, la creatividad y la coordinación de Mercedes han conseguido golear a sus máximos rivales. De hecho, consciente de ello, Fernando Alonso dejó Ferrari y se marchó a un nuevo proyecto. El asturiano consideraba que en Ferrari ya lo había visto todo y que no podían dar más de sí. Tan es así que no iba demasiado desencaminado. En el último año, el equipo rojo ha pasado a ser el tercer equipo, dejando vía libre a Red Bull en la segunda posición.

Sin embargo, la realidad es que ni Ferrari, ni Red Bull, ni McLaren-Honda le pueden plantar cara a Mercedes. Ahora bien, la gran preocupación es que parece que la ventaja es tan inalcanzable que ni con el cambio de normativa se conseguirán invertir las tornas. Difícil.